sábado, 2 de diciembre de 2017

ELECCIÓN DEL NOMBRE SIMBÓLICO Y SIGNIFICADO DEL ERMITAÑO


Escribe el maestro René Guenon en Aperçus sur l'Initiation que es consecuencia lógica inmediata de la iniciación, en tanto que segundo nacimiento, que:

"El iniciado reciba un nombre nuevo, diferente de su nombre profano; y ello no consiste en una simple formalidad, puesto que este nombre debe corresponder a una modalidad igualmente diferente de su ser, cuya realización se hace posible por la acción de la influencia espiritual transmitida por la iniciación" (cap. XXVII).

Designar a un miembro de una organización iniciática por su nombre profano "será tachado de falsedad, poco más o menos como lo sería la confusión entre un actor y un personaje del que desempeña el papel, cuyo nombre se aplicase a aquél obstinadamente en todas las circunstancias de su existencia" (ibid).

En el Programa Agartha se nos dice que nombrar es dar existencia inteligible a las cosas, rescatando de ellas su identidad, su cualidad y su sentido más noble y universal. Esta facultad, que ejercemos al pronunciar un nombre simbólico, está otorgada por Dios y se vincula a la intuición espiritual. Con el nombre se atribuye función y destino al ser nombrado.

Siendo así, os ruego, QQ. HH., que queráis nombrarme H. Ermitaño a partir de ahora. El Ermitaño representado en la novena carta del Tarot anda en las tinieblas con la débil luz de un farol en la mano. Se diría que va en busca de la verdadera luz, al igual que todos los que hemos solicitado ser recibidos masones; su imagen proyecta en nosotros el recuerdo de que "no somos realmente masones hasta el día en que nuestro espíritu se ha abierto a la inteligencia de los misterios de la Masonería" (Ritual del primer grado simbólico). Como masón, mi destino no es otro que posibilitar la iluminación efectiva de mi corazón.

Nombrándome así, me estaréis llamando 9. Es el número de la circunferencia, cuyos puntos indefinidos no pueden existir más que a partir del centro, del cual son su reflejo aparente, y al cual deben retornar al concluir el ciclo. 9 es 32 ó 3 x 3; contiene pues, al número del Aprendiz, sobre el cual la Triunidad principial actúa y al cual eleva sosteniéndolo, como el báculo al Ermitaño.

El Ermitaño es símbolo de la interioridad, de los conocimientos ocultos, de la iluminación y la sabiduría, de la paciencia, de la perseverancia, del acallamiento de las pasiones; en definitiva, de lo que está en nosotros virtualmente.

 

0 comentarios:

Publicar un comentario

MÚSICA MASÓNICA

ORACIONES PARA MASONES

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Blog Archive

Entrada destacada

COMO EFECTÚA LOS RITOS EL VERDADERO MASÓN

Veíamos cómo para la Masonería, en cada tenida en que se celebra alguna fiesta litúrgica (en especial las cuatro anuales de los dos sols...

SIGUE MIS PUBLICACIONES EN FACEBOOK