Mostrando entradas con la etiqueta Cincel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cincel. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de junio de 2016

DECORACIÓN DE LA SEGUNDA CAMARA

 
Se pone una de las piernas del compás que se halla en el altar de los juramentos, sobre la escuadra, y la otra debajo; y arriba del asiento del "Muy Venerable Maestro" que es el título del presidente, símbolo del grado.
 
Esto puede bastar en rigor; más para la perfecta explicación del grado, conviene colocar al norte, frente al Seg.·. Vig.·. , un cuadro pintado como sigue: fondo azul con un cordón en todo el derredor del cuadrilátero, y borlas en las esquinas; hasta abajo, un pavimento de cuadros iguales blancos y negros, del que parte una escalera de tres tramos, compuesto el primero por tres gradas, en las que se debe leer sucesivamente FUERZA, BELLEZA Y SABIDURIA; el segundo de cinco, con los nombres INTELIGENCIA, RECTI-TUD, VALOR, PRUDENCIA, FILANTROPIA; y el tercero, de siete, con los letreros de GRAMATICA, RETORICA, LOGICA, ARITMETICA, GEOMETRIA, MUSICA, ASTRONOMIA: estos terminan en la puerta que se halla entre las dos columnas, en cuyos capiteles hay esculpidas redes, granadas, lirios y arriba un globo terrestre a la izquierda y celeste a la derecha.
 
En el centro la que sostiene al primero, se lee CIENCIA; y en la segunda VIRTUD, arriba de la puerta y sostenido por los globos, un triángulo en el que se halla la ESTRELLA FLAMIGERA y en el centro de ésta una "G"

Debajo se pondrá un aparador, en el que están la Piedra Cúbica de Punta, cubierta por un velo durante cierto tiempo; El Martillo, El Cincel, La Regla, La Palanca y la Escuadra, y más abajo, un banquillo para colocar la Piedra Bruta.
 
Además debe haber un Candelabro de Cinco Luces.
 
 
 

lunes, 13 de junio de 2016

EL TRABAJO DEL APRENDIZ MASÓN

 
La Masonería proviene de una iniciación de oficio derivada de las corporaciones de constructores medievales, las que le han transmitido su estructura, grados iniciáticos y su simbólica relacio­nada con el Arte de Construir.
 
En toda Civilización tradicional cualquier actividad humana es considerada como derivada de los principios vigentes. Este vínculo provoca una "transformación" en la actividad humana que pasa a integrarse en la tradición, consti­tuyendo así, para aquel que la realiza, un medio de participación efectiva en ella, lo que significa que reviste un carácter estricta­mente "sagrado" y "ritual".

La Masonería trabaja, simbólica y ritualmente en la edificación del templo universal a la Gloria del Gran Arquitecto, principio es­piritual que dirige sus trabajos y cuya "influencia" es transmitida en la iniciación al neófito.

Esta construcción es simultáneamente interior y exterior; inte­rior en cuanto el masón es él mismo un templo en el que se mani­fiesta el espíritu, exterior en cuanto que es una piedra del templo que levanta junto a sus hermanos de todos los tiempos "extendidos sobre toda la superficie de la tierra".

Participar de esta Obra, ser obrero activo en esta construcción requiere un aprendizaje del oficio, lo que incluye el manejo de las herramientas y el conocimiento de las reglas correspondientes que rigen la edificación; este aprendizaje constituye la base del trabajo interior y supone una verdadera ascesis tendente a la obtención del Conocimiento.

Respecto al término "ascesis" y su verdadero significado citare­mos al hermano Rene Guénon:

La palabra ascesis designa propiamente un esfuerzo metódico para alcanzar un cierto objetivo, y más particularmente un objetivo de orden espiritual.

El catecismo del Aprendiz define claramente en qué consiste su trabajo que no es sino desbastar la Piedra Bruta, a fin de despojarla de sus asperezas y acercarla a una forma en consonancia con su destino. 


Esa Piedra Bruta es el símbolo del Aprendiz, la piedra que habiendo sido extraída de la cantera del mundo profano es traslada­da al Atrio del Templo, lugar donde trabajan los aprendices.

Desbastar la Piedra quiere decir despojarse de los prejuicios, creencias, opiniones y valores que han sido aprendidos y asumidos como propios a través de la educación, costumbres y ambiente profanos, mundo al que en su proceso iniciático el Aprendiz debe morir para renacer como Hombre Nuevo.

Para acometer semejante tarea, el Oficio proporciona al iniciado tres herramientas esenciales; el Mazo, el Cincel y la Regla de 24 pulgadas.

El Mazo simboliza la fuerza de la voluntad, es el impulso de querer despojar a la Piedra de sus imperfecciones, lo que implica que el Aprendiz debe reconocer y abandonar los múltiples egos que dan forma a su individualidad, tan irreales e impermanentes los unos como la otra.

Manejar el Mazo requiere destreza, hay que aprender a graduar la fuerza y la intensidad del golpe. Golpear con excesivo ardor puede hacer que la Piedra se rompa haciéndola inadecuada para su colocación en el Templo, por el contrario golpear sin la suficien­te fuerza puede hacer imposible su desbastado. De la misma ma­nera, golpear con mucha rapidez puede llegar a fatigar al Apren­diz y hacerle errar la precisión necesaria del golpe, realizarlo con lentitud puede hacerlo indolente y no digno de pertenecer al ofi­cio.

La segunda herramienta, complementaria del Mazo, es el Cin­cel, símbolo de la inteligencia y el discernimiento; dirige con preci­sión la fuerza del Mazo; relacionado con el rayo es la Luz que golpe a golpe va penetrando en el corazón, disipando las tinieblas de la ignorancia y ordenando el caos interior.

Para que el Cincel sea plenamente efectivo es necesario que se mantenga perfectamente afilado mediante la meditación y el estu­dio de los códigos simbólicos correspondientes.

El trabajo masónico requiere paciencia y perseverancia, es un Arte que se practica las 24 horas del día, no en vano se afirma que el masón lleva consigo su propia logia.

La Regla de 24 pulgadas, tercera de las herramientas, es el sím­bolo de la Ley y la rectitud, es la norma que permite al aprendiz realizar su trabajo "rectamente".

Guénon señala que la regla conlleva la noción de ritmo, pues si se divide la Regla de 24 pulgadas entre dos, obtenemos dos de 12 pulgadas cada una, de las cuales, 12 se corresponderían con el ciclo ascendente del día y doce con el ciclo descendente, por esténsión día y noche, inspiración y expiración... etc.

Todo Arte o Ciencia tradicional reviste un carácter sagrado y ritual; si efectivamente el trabajo del Apren­diz es fundamentalmente el realizado sobre la Piedra, este no puede ser cumplido de cualquier manera, antes bien debe estar signado por ese carácter sagrado y ritual, siendo la Plomada del Hermano Seg:. Vig:. quien le indica cómo hacerlo.

Por un lado simboliza la dirección y el sentido hacia donde debe dirigir su intención que no puede ser sino vertical y hacia lo Alto, y por otro lado y simultáneamente, al estar suspendida en lo alto y ser su sentido descendente simbolizando las influencias ce­lestes que fecundan las Tierras Vírgenes -el propio Aprendiz- le muestra la actitud de perfecta receptividad que debe presidir su actividad, no dando nada por sabido y estando abierto a toda posibilidad ofrecida por el propio proceso iniciático.

En cuanto a los trabajos del aprendiz lo primero es llevar la idea de rito a todos los ámbitos de la vida y su cotidianidad personal, y lo segundo es saber que esto no debe realizarse nunca de manera lite­ral, de una forma lineal, sino que más bien se trata de "vivir al ritmo del compás cósmico, advirtiendo la sacralidad del entorno físico-anímico derivado de un ser espiritual, tan invisible como inteligen­te".

 

 

EL APRENDIZ MASÓN


Situado, jerárquicamente hablando, en la base de la construcción sin ella nada se realizaría. Es el comienzo, y la parte necesaria­mente más sólida, no se permiten aquí filigranas ni arabescos; los cimientos se hunden en la tierra para que el edificio pueda elevar­se. La tarea del aprendiz, en cierto modo, como la construcción de los cimientos, es dura y oscura pero imprescindible.


Se dice que el recién iniciado es como un niño que acaba de na­cer y está, por lo que respecta a ese nuevo mundo o plano, en idén­tica situación. Conviene al aprendiz tener presente esta situación de precariedad al comenzar su trabajo en el tallado de la Piedra. Este, como dicen los alquimistas respecto al mantenimiento del fuego de la Obra, ha de ser constante, ni muy fuerte ni muy débil; en el primer caso se corre peligro de romper la Piedra, o sea, en tér­minos alquímicos, de quemar la cocción; en caso de ser débil, el fuego puede no lograr cocer nada y la Piedra no ser desbastada.

Para el trabajo el iniciado dispone de algunas herramientas; y, gracias a éste, va aprendiendo a utilizarlas; en un comienzo el Cincel y el Mazo, relacionados con la recta intención y la voluntad. Ambos, Mazo y Cincel, han de trabajar conjuntamente, sin violen­cia pero con la fuerza y la suficiente precisión para que la Piedra pueda ser liberada de sus aristas.
 
Añadiremos a estas herramientas otro compañero de viaje que no ha de faltar al aprendiz: el silencio, que le ayudará a recogerse, a retirarse hacia el centro para emerger desde allí.
 
En algunas Logias se recuerda a los hermanos que el aprendiz no tiene voz ni voto.

Después de un primer periodo llamado propiamente de apren­dizaje, uno puede empezar a trabajar pero le es imposible decir que ya terminó de aprender; así también, el verdadero masón se considerará siempre aprendiz, sea cual sea el grado que ostente y el salario que reciba, ya que la Enseñanza se irá haciendo en él, en la medida en que se vuelque en ella.
 
La Iniciación es la transmisión de una influencia espiritual; ésta, en principio virtual, se va actua­lizando en la medida que el iniciado, siempre A L:. G:. D:. G:. A:. D:. U:., se pone manos a la obra.

En el camino del conocimiento se impone un abandono de los egos que usurpan la identidad del Ser, hay que desenmascararlos, con paciencia y sin contemplaciones, sin apego ninguno a algo que realmente no es, lo cual, por cierto, nos lleva a la liberación progre­siva de nosotros mismos y por tanto a la Libertad.

Entre los números es el tres el relacionado con el grado de aprendiz: tres son los viajes en el rito de iniciación, tres años su edad, tres los pasos de su marcha con la que rompe el ritmo de su andar en el mundo profano y penetra en el templo.

Deshacerse de ese hombre viejo es trabajo del aprendiz quien, situado al norte, en el frío, donde apenas llega la luz del sol trabaja para alcanzar ese Sol, buscándolo en sí mismo.


LOS ALTOS GRADOS EN LA MASONERÍA

LOS ALTOS GRADOS EN LA MASONERÍA

Comienzos de la Masonería en los distintos países del mundo

ÉTICA Y CÓDIGO MORAL MASÓNICO

DICCIONARIO DE CONCEPTOS MASÓNICOS

MÚSICA MASÓNICA

ORACIONES PARA MASONES

TEXTOS, PLANCHAS, LITERATURA MASÓNICA

TEXTOS, PLANCHAS, LITERATURA MASÓNICA

INSTRUCCIONES, LITURGIAS, CATECISMOS, MANUALES...

INSTRUCCIONES, LITURGIAS, CATECISMOS, MANUALES...

VISITA MI CANAL EN YOUTUBE

VISITA MI CANAL EN YOUTUBE
ORACIONES DEL MUNDO EN VIDEO

SIGUE MIS PUBLICACIONES EN FACEBOOK