miércoles, 28 de noviembre de 2018

3º GRADO SIMBÓLICO, INSTRUCCIONES EN FORMA DE CATECISMO


3º  Grado Simbólico.
 
INSTRUCCIONES EN FORMA DE CATECISMO

P. ¿ De donde venís H.·. mío?

—R. De la sala del medio H.·. Resp.·.

P. ¿ Que hacíais allí?

—R. Honrar la memoria de nuestro Resp.·. M.·.Hir.·.

P. ¿Cómo llegasteis allí?

—R,\ Por una escalera que se sube por 3.*.5 . \ y 7.*.

P. ¿Qué significan estos números?

—R. Que es menester tres años para hacer un Aprendiz, cinco para un Compañero y siete para un Maestro.


P. ¿Dónde habéis sido recibido M.·.

—R. En una L.·. perfecta.

P. ¿Cuántos son los que componen una L.·. perfecta?

—R. Siete; un Resp.·. M.·., dos Zel.·. y cuatro M.·.

P. ¿Qué visteis cuando os permitieron entraren la L.·.?

—R. Horror, luto, y tristeza.

P. ¿Nada mas habéis percibido?

—R. Si, una luz oscura que alumbraba la tumba de nuestro Resp.·. M.·.

P. ¿De que tamaño era?

—R. De tres pies de ancho, cinco de profundidad, y siete de largo.

P. ¿Qué tenia encima?

—R. Una rama de Acacia y en la parte superior, un triángulo de oro puro con el nombre del Eterno grabado en el centro.

P. ¿Qué os sucedió?

—R. Me acusaron de un crimen horrible.

P. ¿Quién os confortó?

—R. Mi inocencia.

P.  ¿Cómo fuisteis recibido M.·.?

—R. Pasando de la Escuadra al Compás.

P. ¿Que buscabais en aquel camino ?

—R. La palabra de M.·. que estaba perdida.

P. ¿Cómo se perdió?

—R. Por tres grandes golpes, bajo los cuales sucumbí.

P. ¿Quién os socorrió ?

—R. La misma mano que me había herido.

P. ¿Cómo es eso?

—R. Nunca lo diré sino en secreto a uno de mis iguales, y cuando se me obligue a ello.

P. ¿Qué habéis aprendido?

—R. Las circunstancias de la muerte de nuestro Resp.·. M.·. Hiram que fue asesinado en el Templo por tres Compañeros que querían arrancarle por fuerza la palabra de M.·. o la vida.

P. ¿Cómo supieron que hablan sido tres Compañeros los que cometieron el crimen?

—R. Por la llamada general que hicieron de todos los obreros, por lista, y por la falta que se encontró de los tres Compañeros.

P. ¿Qué hicieron los M.·. para reconocerse después de la muerte de nuestro Resp.·. M.·. Hiram?

—R. Sospechando los MM.·. el asesinato de Hiram, y temiendo que a fuerza de tormentos le hubieran obligado a declarar sus secretos, convinieron que la primera palabra que se pronunciara cuando lo encontrasen, les serviría en adelante para reconocerse. Lo mismo fue de la seña, y del tocamiento.

P. ¿Cuáles fueron los indicios de la descubierta del cuerpo de nuestro Resp.·. M.·. Hiram?

—R. Vapor, tierra nuevamente movida, y un ramo de Acacia.


P. ¿Qué hicieron del cuerpo después de haberle hallado?

—R. Salomón le hizo enterrar con la mayor pompa en el santuario del Templo.

P. ¿Cuáles son las señales distintivas de los MM.·.?

—R. Una seña, un Toque, dos Palabras y los cinco Puntos perfectos de la Maestría.

P . Hacedme la seña.
 
—Se hace.

P. Dadme el tocamiento.

—Se da.

P. Dadme la palabra.

—Se da.

P. ¿Cuáles son los Cinco Puntos Perfectos de la Maestría?

—R. El Pedest.·. la inflexión de las Rodillas, la unión de las dos Ma.·. De.·., el Br.·. lzqui.·. sobre el Homb.·., y el B.·. de paz.

P. ¿Dadme su explicación?

—R. El Pedest.·. significa que siempre estamos prontos en socorrerá nuestros HH.·., la Inflex.·. de las Rod.·., que debemos humillarnos a cada momento ante el que nos ha dado el ser. La unión de las Ma.·. Der.·., que debemos asistir nuestros HH.·. en sus necesidades. El Br.·. que le pasamos sobre el Homb.·., que debemos darles consejos dictados por la Sabiduría y la Caridad. En fin el B.·. de paz, anuncia la dulzura y la unión inalterable que forma la base de nuestro Orden.

P. ¿Sobre que se sostiene la L.·. de los M.·.?

—R. Sobre tres grandes pilares triangulares, nombrados, Sabiduría, Fuerza, y Belleza.

P. ¿Tienen alguna significación estos tres nombres?

—R. Si, su forma significa la Divinidad en toda su extensión; La Sabiduría, Simboliza su esencia; la Fuerza, su poder infinito, y la Belleza, lo perfecto y sublime de sus obras.

P. ¿Cuáles deben ser las cualidades de un M.·.?

—R. Sabiduría, Fuerza, y Belleza.

P. ¿Cómo puede reunir cualidades tan raras ?

—R. La Sabiduría, en sus costumbres, la Fuerza, en la unión con sus HH.·., y la Belleza, en su carácter.

P. ¿Hay algunos muebles o joyas en la Logia?

—R. Si, tres; el Evangelio, el Compás y el Mallete.

P. ¿Cuáles son sus significaciones ?

—R. El Evangelio demuestra la verdad, el Compás la Justicia, y el Mallete que sirve para mantener el orden, nos indica que debemos ser dóciles a las lecciones de la Sabiduría.

P. ¿Por qué se sirven de malletes los tres primeros Of.·. de la L.·.?

—R. Para darnos a entender que así como la materia suena cuando la chocan, del mismo modo el hombre a quien Dios ha dado un corazón y la facultad de conocer y juzgar, debe ser sensible al grito de la virtud, y rendir homenaje a su creador.

P. ¿Cuál es el nombre de un M.·. ?

—R. Gabaon, es el nombre del lugar donde los Israelitas depositaron el Arca del Testamento, en los tiempos de insurrección.

P. ¿Qué significa eso?

—R. Que el corazón de un M.·., debe ser bastante puro para formar con él un Templo agradable a Dios.

P. ¿Sobre que trabajan los M.·.?

—R. Sobre la tabla de trazar.

P. ¿Dónde reciben su recompensa?

—R. En la sala del medio.

P. ¿Qué significan las nueve estrellas que iluminan al Templo?

—R. El número de los MM.·. enviados en busca de Hiram.

P. ¿Cómo viajan los MM.·.?

—R. Por toda la superficie de la tierra.

P. ¿Porque?

—R. Para distribuir la luz.

P. ¿Si se perdiera uno de vuestros HH.·. donde lo encontraríais?

—R. Entre la escuadra y el compás.

P. Explicadme esta respuesta

—R. Yo os lo diré, la escuadra y el compás son los símbolos de la sabiduría y de la justicia, de los que un buen M.·. jamás debe separarse.

P. ¿Qué haríais si estuvieseis en algún peligro?

—R. La seña de socorro.

P. ¿Cómo se hace?

—R. Así: (se hace.)

P. ¿Cuál es la edad de un M.·.?

—R. Siete años.

P. ¿Qué significan esos siete años?

—R. El tiempo que Salomón empleó en construir el Templo.

P. ¿Qué hora es?

—R. Medio día.
 
 
 



4º- LOS OFICIOS TRADICIONALES EN LA MASONERÍA


A propósito de la iniciación efectiva y de la iniciación virtual, René Guénon señala la diferencia entre ambas y escribe:

...La vinculación a una organización tradicional regular (presuponiendo naturalmente la cualificación) basta para la iniciación virtual, mientras que el trabajo interior que viene a continuación concierne propiamente a la iniciación efectiva, que es en suma, en todos sus grados, el desarrollo "en acto" de las posibilidades a las cuales la iniciación virtual da acceso. Esta iniciación virtual es pues la iniciación entendida en el sentido más estricto de esta palabra, es decir como una "entrada" o un "comienzo"... el punto de partida necesario de todo el resto...


 Se podría resumir todo en estas pocas palabras: entrar en la vía, es la iniciación virtual; seguir la vía, es la iniciación efectiva; pero desgraciadamente, de hecho, muchos se quedan en el umbral..., sobre todo... como consecuencia de la degeneración de ciertas organizaciones que, habiéndose vuelto únicamente "especulativas" como acabamos de explicarlo, no pueden por ello mismo ayudarles en modo alguno para el trabajo "operativo"..., y no les suministran nada que pueda incluso permitirles sospechar la existencia de una "reali7ación" cualquiera..., aunque, incluso en estas organizaciones, se hable todavía... de "trabajo" iniciático, o al menos de algo que se considera como tal; pero entonces... ¿en qué sentido y en qué medida esto corresponde todavía a alguna realidad?
 
Para responder a esta pregunta, recordaremos que la iniciación es esencialmente una transmisión... de una parte, transmisión de una influencia espiritual, y, de otra, transmisión de una enseñanza tradicional.
 
Es la transmisión de la influencia espiritual la que debe ser contemplada en primer lugar... sobre todo porque es ella la que constituye esencialmente la iniciación en sentido estricto..., la enseñanza iniciática... no puede ser otra cosa más que una ayuda exterior aportada al trabajo interior de realización..., ésta es, en el fondo, su única razón de ser, y es en esto solamente que puede consistir el lado exterior y colectivo de un verdadero "trabajo" iniciático....

Ahora, lo que hace la cuestión un poco más compleja, es que los dos tipos de transmisión que acabamos de indicar, aún siendo en efecto distintos en razón de la diferencia de su naturaleza misma, no pueden sin embargo estar nunca enteramente separados uno del otro...
 
En efecto, los ritos son esencialmente, y ante todo, el vehículo de la influencia espiritual, que sin ellos no puede ser transmitida de ninguna manera; pero al mismo tiempo, por lo mismo que tienen, en todos los elementos que los constituyen, un carácter simbólico, conllevan necesariamente también una enseñanza en sí mismos, puesto que, como lo hemos dicho, los símbolos son precisamente el único lenguaje que conviene realmente a la expresión de las verdades de orden iniciático.
 
Inversamente, los símbolos son esencialmente un medio de enseñanza, y no solamente de enseñanza exterior, sino también de algo más, en tanto que deben de servir sobre todo de "soportes" de la meditación, que es por lo menos el comienzo de un trabajo interior; pero estos mismos símbolos, en tanto que elementos de los ritos y en razón de su carácter "no-humano", son también "soportes" de la influencia espiritual misma.
 
Por otra parte, si se reflexiona en que el trabajo interior sería ineficaz sin la acción o, si se prefiere, sin la colaboración de esta influencia espiritual, se podrá comprender por ello que la meditación sobre los símbolos adquiere ella misma, en ciertas condiciones, el carácter de un verdadero rito, y de un rito que, esta vez, no confiere solamente la iniciación virtual, sino que permite alcanzar un grado más o menos avanzado de iniciación efectiva.


 ... Y es justamente esto lo que, por definición, escapa forzosamente al punto de vista "especulativo" como tal. Este no puede más que atenerse a un estudio exterior de los símbolos, que no sabría evidentemente hacer pasar, a aquellos que se dedican a ello, de la iniciación virtual a la iniciación efectiva..., y hay que considerarse dichosos si no se aleja más o menos completamente en consideraciones "al margen", como por ejemplo cuando se quiere sobre todo encontrar en los símbolos un pretexto de "moralización", o deducir de ellos pretendidas aplicaciones sociales... que no tienen ciertamente nada de iniciático ni incluso de tradicional. En este último caso, se ha franqueado ya el límite en el que el "trabajo" de ciertas organizaciones deja completamente de ser iniciático, aunque fuese de una manera enteramente "especulativa", para caer pura y simplemente en el punto de vista profano..., y es muy fácil comprender cómo la "especulación", tomada como un fin en sí misma, se presta enojosamente a deslizarse [de la degeneración a la desviación] de una manera casi insensible.
 
...es decir que las consideraciones teóricas no tienen valor real, en tanto que trabajo puramente iniciático, más que si están destinadas a preparar la "realización"; y de la cual son, de hecho, una preparación necesaria, pero esto es lo que el punto de vista "especulativo" es incapaz de reconocer, y de lo que, por consiguiente, no puede de ninguna manera hacer conscientes a aquellos que limitan a él su horizonte.

Así pues, a juzgar por todo lo anteriormente expuesto, la Masonería actual tiene posibilidad de restauración siempre y cuando dicha restauración pase por su vuelta al estado "operativo", es decir, siempre y cuando sus miembros recuperen el trabajo interior iniciático volviendo a contemplar la iniciación desde el punto de vista operativo; siempre y cuando tomen conciencia de que la iniciación no es solamente entrar en la vía iniciática, como dice René Guénon, sino que es además seguir la vía, que es lo que corresponde propiamente a la iniciación efectiva, es decir a la realización metafísica del ser, a la "Obra" alquímica, a la construcción del Templo.
 
Aunque en la vía iniciática haga falta necesariamente un trabajo de conocimiento teórico, es necesario igualmente y principalmente, ya que de él depende la iniciación efectiva, un trabajo interior iniciático; el trabajo teórico, que por sí sólo no podría conducir a la iniciación efectiva, debe pues dar paso al trabajo interior, ya que es por mediación de este último, en la medida en que este trabajo se hace, que el ser se va transmutando, es decir va siendo aquello que él es realmente, a medida que lo va reconociendo y a medida que va reconociendo también al mismo tiempo lo que él no es sino de manera transitoria e ilusoria. Por otra parte hay que subrayar que el trabajo interior sería, como dice también René Guénon, ineficaz sin la colaboración de la influencia espiritual, que como se sabe se transmite a través del rito; pero como el trabajo interior se lleva a cabo también a través de la meditación en los símbolos, esta operación tiene que tener ella misma, en estas condiciones, el carácter de un rito para que haya aquí colaboración de la influencia espiritual.
 
Por lo tanto, en el trabajo interior, tanto el rito como el símbolo con los que se trabaja son mediadores de la transmisión de la influencia espiritual, y también lo son, al mismo tiempo, de la transmisión de la enseñanza tradicional; en esto consiste propiamente su carácter operativo, y aunque este carácter, como se acaba de decir, es propio del trabajo interior, lo es igualmente, por extensión, de todo oficio tradicional, ya que la forma externa de trabajo de cualquier oficio así, sea ésta cual sea, no es sino la expresión del trabajo interior del obrero sobre aquellos aspectos cualitativos de su naturaleza, es decir sobre la naturaleza cualitativa del iniciado, de manera que aquí el trabajo externo no es sino la forma aparente que reviste el trabajo interno.
 
Así pues, si, como se dijo en la primera parte de este trazado, la Masonería actual, habiendo conservado sus señas de identidad, es decir la transmisión de la influencia espiritual y de la enseñanza tradicional a través de sus ritos y de sus símbolos, ha devenido ella misma, con la desaparición de los oficios tradicionales, un oficio tradicional que sirve de soporte a la iniciación que ella transmite y en el cual tiene aplicación dicha iniciación; y si, como se ha dicho en esta última parte, todo oficio tradicional es operativo, nada impide, salvo la incomprensión por parte de los propios masones de los aspectos expuestos más arriba, que la Masonería actual pueda recuperar el carácter operativo que le es propio. 


 

3º- LOS OFICIOS TRADICIONALES EN LA MASONERÍA


Vista, en la primera y segunda parte de este trazado, la relación que vincula a través de la naturaleza cualitativa del oficio tradicional, a la Masonería con los oficios tradicionales, y que el fin primordial, tanto de aquella como de éstos, no es sino el de ofrecer los medios y servir de soporte para la realización metafísica del ser, veamos ahora, la propiedad operativa, si así se puede decir, de esa naturaleza cualitativa que, tanto a la Masonería como a los oficios tradicionales, les es común.


Las palabras operativo y operar derivan del latín opera, trabajo, actividad (al servicio de alguien o de alguna cosa), labor, atención, aplicación; y esta de opus, obra, trabajo (artístico o intelectual), labor, construcción, acto, hecho. Por consiguiente, ambas expresan una facultad de obrar (propia de la naturaleza de la persona que obra y también de la labor misma), una capacidad de actualizar (pasar de la potencia al acto), de realizar.

La palabra operativo está pues íntimamente ligada con la palabra realización, y en el ámbito de la iniciación, como veremos más adelante en palabras tomadas de René Guénon, expresa el "cumplimiento" del ser, es decir su "realización".

Este hermano, refiriéndose a la Masonería, señala un error:
 
"Muy extendido... sobre el sentido de la palabra operativo y también... sobre el de la palabra "especulativo".

El punto de partida del error que señalamos, [escribe René Guénon], consiste en esto: del hecho de que la forma de la iniciación masónica está ligada a un oficio... y que sus símbolos y sus ritos, en una palabra sus métodos propios, en todo lo que tienen de "específico", toman esencialmente su apoyo en el oficio de constructor, se ha llegado a confundir en esto "operativo" con "corporativo", deteniéndose así en el aspecto más exterior y el más superficial de las cosas, como es natural para quien no tiene ninguna idea ni incluso ninguna sospecha de la "realización" iniciática. La opinión más extendida podría pues formularse así: los Masones "operativos" eran exclusivamente hombres de oficio; poco a poco, "aceptaron" entre ellos, a título honorífico en cierta manera, a personas extrañas al arte de construir; pero, finalmente, sucedió que este segundo elemento se hizo predominante, y es de aquí de donde resultó la transformación de la Masonería "operativa" en Masonería "especulativa", que no tenía con el oficio más que una relación ficticia o "ideal"... Parece que se piensa, de manera más o menos unánime, que el cambio que dio nacimiento a la Masonería "especulativa" marca una superioridad con respecto a aquello de lo que ésta ha derivado, como si representara un "progreso" en el sentido "intelectual" y respondiera a una concepción de un nivel más elevado...


De hecho, no existía antiguamente otra distinción más que la de Masones "libres", que eran hombres de oficio, que se llamaban así a causa de las franquicias que habían sido acordadas por los soberanos a sus corporaciones, y sin duda también (deberíamos quizá incluso decir ante todo) porque la condición de hombre libre de nacimiento era una de las cualificaciones requeridas para ser admitido a la iniciación, y Masones "aceptados", los cuales no eran profesionales, y entre los que se hacía un lugar aparte a los eclesiásticos, que eran iniciados en Logias especiales para poder cumplir la función de "capellán" en las Logias ordinarias; pero unos y otros eran igualmente, aunque a títulos diferentes, miembros de una sola y misma organización, que era la Masonería "operativa" y ¿Cómo hubiera podido ser esto de otra manera, si ninguna logia hubiera podido funcionar normalmente sin estar provista de un "capellán", es decir sin contar por lo menos con un Masón "aceptado" entre sus miembros?


Es cierto, por otra parte, que es entre los Masones "aceptados" y por su acción que se ha constituido la Masonería "especulativa"; y esto puede en suma explicarse simplemente por el hecho de que, no estando ligados directamente al oficio, y no teniendo, por eso mismo, una base tan sólida para el trabajo iniciático bajo la forma de que se trata, podían, con mayor facilidad y de manera más completa que otros, perder de vista una parte de lo que comporta la iniciación, y diremos incluso la parte más importante, puesto que es aquella que concierne propiamente a la "realización"...
 
Se puede señalar aquí, a propósito de estas palabras de René Guénon, y adelantando lo que se verá más adelante, que si la Masonería llamada "especulativa", o, mejor dicho, los Masones "aceptados", bajo cuya acción la Masonería tomó esta forma, perdieron de vista "la parte más importante" que comporta la iniciación, la que concierne propiamente a la "realización", no por ello la Masonería en sí misma ha perdido su esencia, ni con ésta la posibilidad de recuperar esa "parte más importante" que es consustancial a ella: "la que concierne propiamente a la realización".


Es aquí cuando, aún habiendo partido de consideraciones históricas para comodidad de nuestra exposición, [prosigue René Guénon], tocamos el fondo mismo de la cuestión: el paso de lo "operativo" a lo "especulativo", muy lejos de constituir un "progreso" como querrían los modernos que no comprenden el significado de esto, es exactamente todo lo contrario desde el punto de vista iniciático; ello no implica forzosamente una desviación propiamente hablando, pero al menos implica una degeneración en el sentido de una disminución; y, como lo acabamos de decir, esta disminución consiste en la negligencia y el olvido de todo lo que es "realización", ya que es esto lo que es verdaderamente "operativo", para no dejar subsistir más que un punto de vista puramente teórico de la iniciación... y que la palabra "especulación" expresa sin duda más claramente, puesto que da, por su misma derivación, la idea de algo que no es sino un "reflejo", como la imagen vista en un espejo, es decir un conocimiento indirecto, por oposición al conocimiento efectivo que es la consecuencia inmediata de la "realización", o que más bien no es sino uno con ésta... la palabra "operativo" no debe ser considerada exactamente como un equivalente de "práctico", en cuanto que este último término se refiere siempre a la "acción"... en realidad, se trata de ese "cumplimiento" del ser que es la "realización" iniciática, con todo el conjunto de medios de diversos órdenes que pueden emplearse con vista a este fin; y no deja de tener interés señalar que una palabra del mismo origen, la de "obra", es también usada precisamente en este sentido en la terminología alquímica.

La consideración que hace el hermano René Guénon, al final de este último párrafo, de que la palabra "operativo" debe ser considerada como haciendo referencia al "cumplimiento" del ser que es la "realización" iniciática, expresa en síntesis dicha palabra, ya que el término "cumplimiento" está indicando aquí, por una parte, el llevar a efecto lo que debe hacer el ser, y, por otra parte, la "terminación", o la "culminación", del ser mismo; es decir, está expresando que el llevar a efecto lo que debe hacer el ser no es otra cosa más que su fin.

Es fácil desde ese momento, prosigue René Guénon, darse cuenta de lo que queda en el caso de una iniciación que no es más que "especulativa": la transmisión iniciática subsiste siempre, puesto que la "cadena" tradicional no ha sido interrumpida; pero, en lugar de la posibilidad de una iniciación efectiva, siempre que algún defecto individual no venga a obstaculizarla, no se tiene más que una iniciación virtual, y condenada a permanecer así por la fuerza misma de las cosas, puesto que la limitación "especulativa" significa propiamente que este estadio no puede ser rebasado, ya que todo lo que va más lejos es, por definición misma, de orden "operativo". Esto no quiere decir, por supuesto, que los ritos no tengan efecto en semejantes casos, pues permanecen siempre, incluso si aquellos que los realizan no son conscientes de ello, como siendo el vehículo de la influencia espiritual; pero este efecto es por así decir "diferido" en cuanto a su desarrollo "en acto", y no es sino como un germen al que le faltan las condiciones necesarias para su eclosión, las cuales residen en el trabajo "operativo" pues es sólo por medio de éste que la iniciación puede hacerse efectiva.

 
A propósito de esto, debemos insistir todavía sobre el hecho de que tal degeneración de una organización iniciática no cambia sin embargo nada su naturaleza esencial, y que incluso la continuidad de la transmisión basta para que, si se presentaran circunstancias más favorables, sea siempre posible una restauración, debiendo entonces necesariamente ser concebida dicha restauración como una vuelta al estado "operativo"...
 
Por otra parte, la inferioridad del punto de vista "especulativo", tal como acabamos de explicarlo, muestra además, que el "pensamiento", cultivado por él mismo, no podría en ningún caso ser la característica de una organización iniciática como tal; ésta no es una agrupación donde se deba "filosofar" o librarse a discusiones "académicas", como tampoco a cualquier otro tipo de ocupación profana..., en suma, se puede decir que hay desviación, más o menos grave según los casos, todas las veces que exista confusión entre el punto de vista iniciático y el punto de vista profano... pero, fuera de toda desviación, se puede siempre, de manera muy exacta, aplicar los términos "operativo" y "especulativo", en lo que concierne a una forma iniciática, la que sea, e incluso si ella no toma un oficio como "soporte", haciéndoles corresponder respectivamente con la iniciación efectiva y la iniciación virtual. 

 
 

martes, 27 de noviembre de 2018

EL SIMBOLISMO DEL PEZ

 
El pez como alimento y como símbolo ocupa una posición importante en la historia de las religiones y en los cultos de los dioses y de los muertos. En muchos casos, los peces aparecían como un artículo prohibido en la dieta debido a su naturaleza sacra.

- Así, las leyes litúrgicas de los sacerdotes egipcios exigían la abstención.

- Los veneradores de Onuris, Hatmehit, Hathor y Neith consideraban al pez como sagrado.

- La diosa siria Atargatis (identificada con la Magna Mater ) fue honrada con una ofrenda de pescado, y sus sacerdotes se santificaron comiéndoselo.

- El pueblo, a quien no se le permitía comerlo, ofrecía peces de oro y plata.
 
El simbolismo del pez, que se encuentra en numerosas formas tradicionales, cristianismo incluido, es muy complejo y presenta aspectos múltiples que requieren distinguirse con precisión.
 
En cuanto a los orígenes primeros de este símbolo, parece que haya de reconocérsele proveniencia nórdica, y aun hiperbórea: en efecto, se ha señalado su presencia en Alemania del Norte y en Escandinavia, y en esas regiones está verosímilmente más cerca de su punto de partida que en el Asia central, a donde fue llevado sin duda por la gran corriente que, salida directamente de la Tradición primordial, debía en seguida dar nacimiento a las doctrinas de India y Persia.
 
Es de notar, por otra parte, que de manera general ciertos animales acuáticos desempeñan un papel sobre todo en el simbolismo de los pueblos del Norte: citaremos solo como ejemplo el pulpo, particularmente difundido entre los escandinavos y los celtas, y presente también en Grecia arcaica como uno de los principales motivos de la ornamentación micénica.

Otro hecho que viene también en apoyo de estas consideraciones es que, en la India, la manifestación en forma de pez (Matsyaavatâra) se considera como la primera de todas las manifestaciones de Vishnu, la que se sitúa al comienzo mismo del ciclo actual, y por lo tanto en relación inmediata con el punto de partida de la Tradición primordial. No ha de olvidarse a este respecto que Vishnu representa el Principio divino considerado especialmente en su aspecto de conservador del mundo; este papel está muy próximo al del “Salvador”, o, más bien, éste es como un caso particular de aquél; y verdaderamente como “Salvador” aparece Vishnu en algunas de sus manifestaciones, correspondientes a fases críticas de la historia del mundo.

 
Ahora bien; la idea de “Salvador” está igualmente vinculada de modo explícito con el simbolismo cristiano del pez, pues la última letra del ikhthys griego se interpreta como la inicial de sôtèr; ello no tiene nada de sorprendente, sin duda, cuando se trata de Cristo, pero hay, con todo, emblemas que aluden más directamente a algunos otros de sus atributos y que no expresan formalmente ese papel de “Salvador”.

En figura de pez, Vishnu, al final del Manvántara que precede al nuestro, se aparece a Satyávrata, que, con el nombre de Vaivásvata, será el Manu o Legislador del ciclo actual. El dios le anuncia que el mundo va a ser destruido por las aguas, y le ordena construir el arca en la cual deberán encerrarse los gérmenes del mundo futuro; luego, siempre en forma de pez, guía él mismo el arca sobre las aguas durante el cataclismo; y esta representación del arca conducida por el pez divino es tanto más notable cuanto que se encuentra su equivalente en el simbolismo cristiano.

Hay aún, en el Matsya-avatâra, otro aspecto que debe retener particularmente nuestra atención: después del cataclismo, o sea al comienzo mismo del presente Manvántara, él aporta a los hombres el Veda, que ha de entenderse, según la significación etimológica de la palabra (derivada de la raíz vid-, ‘saber’), como la Ciencia por excelencia o el Conocimiento sagrado en su integridad: es ésta una de las más netas alusiones a la Revelación primordial, o al origen “no humano” de la Tradición.
 
Se dice que el Veda subsiste perpetuamente, siendo en sí mismo anterior a todos los mundos; pero está en cierto modo escondido o encerrado durante los cataclismos cósmicos que separan los diferentes ciclos, y debe luego ser manifestado nuevamente. La afirmación de la perpetuidad del Veda está, por otra parte, en relación directa con la teoría cosmológica de la primordialidad del sonido entre las cualidades sensibles (como cualidad propia del Éter, Ákâça, que es el primero de los elementos); y esta teoría no es en el fondo otra cosa sino la que otras tradiciones expresan al hablar de la creación por el Verbo: el sonido primordial es esa Palabra divina por la cual, según el primer capítulo del Génesis hebreo, han sido hechas todas las cosas.
 
Por eso se dice que los Rshi o Sabios de las primeras edades han “oído” el Veda: la Revelación, siendo obra del Verbo, como la creación misma, es propiamente una “audición” para aquel que la recibe; y el término que la designa es Çruti, que significa literalmente “lo oído”.

Durante el cataclismo que separa este Manvántara del precedente, el Veda estaba encerrado, en estado de repliegue, en la concha (çankha), que es uno de los principales atributos de Vishnu. Pues la concha se considera como continente del son primordial e imperecedero (ákshara), es decir, del monosílabo Om, que es por excelencia el nombre del Verbo manifestado en los tres mundos, y a la vez, por otra correspondencia de sus tres elementos sonoros o mâtrâ, la esencia del triple Veda.
 
Por otra parte, estos tres elementos, reducidos a sus formas geométricas esenciales y dispuestos gráficamente de determinada manera, forman el esquema mismo de la concha; y, por una concordancia muy singular, ocurre que este esquema es también el de la oreja humana, órgano de la audición, la cual debe, en efecto, si ha de ser apta para la percepción del sonido, tener una disposición conforme a la naturaleza de éste.
 
Todo esto toca visiblemente algunos de los más profundos misterios de la cosmología; pero, ¿quién, en el estado de espíritu que constituye la mentalidad moderna, puede aún comprender las verdades pertenecientes a esta ciencia tradicional?

Como Vishnu en la India, e igualmente en forma de pez, el Oannes caldeo, que algunos han considerado expresamente como una figura de Cristo, enseña también a los hombres la doctrina primordial: notable ejemplo de la unidad que existe entre las tradiciones en apariencia más diversas, y que permanecería inexplicable si no se admitiera su pertenencia a una fuente común.
 
Parece, por lo demás, que el simbolismo de Oannes o de Dagon no es solo el del pez en general, sino que debe relacionarse más especialmente con el del delfín: éste, entre los griegos, estaba vinculado con el culto de Apolo, y había dado nombre a Delfos; y es muy significativo que se reconociera formalmente la proveniencia hiperbórea de ese culto. Lo que da a pensar que cabe establecer tal vinculación (la cual no se encuentra netamente indicada, en cambio, en el caso de la manifestación de Vishnu) es sobre todo la conexión estrecha que existe entre el símbolo del delfín y el de la “Mujer del mar” (la Afrodita Anadiomene de los griegos); precisamente, ésta se presenta, bajo nombres diversos (particularmente los de Ishtar, Atargatis y Derceto) como el páredro femenino de Oannes o de sus equivalentes, es decir, como figuración de un aspecto complementario del mismo principio (lo que la tradición hindú denominaría su çakti).
 
Es la “Dama del Loto” (Ishtar, igual que Ester en hebreo, significa “loto” y también a veces “lirio”, dos flores que, en el simbolismo, a menudo se reemplazan mutuamente), como la Kwan-yin extremo-oriental, que es igualmente, en una de sus formas, la “Diosa del fondo de los mares”.

Para completar estas observaciones, agregaremos aún que la figura del Ea babilonio, el “Señor del Abismo” representado como un ser mitad cabra y mitad pez, es idéntica a la del Capricornio zodiacal, de la cual quizá ha sido incluso el prototipo; y es importante recordar, a este respecto, que el signo de Capricornio corresponde en el ciclo anual al solsticio de invierno.
 
El Mâkara, que en el zodíaco hindú tiene el lugar de Capricornio, no deja de presentar cierta similitud con el delfín; la oposición simbólica existente entre éste y el pulpo debe, pues, reducirse a la de los dos signos solsticiales de Capricornio y Cáncer (este último, en la India, está representado por el cangrejo), o a la de la Ianua Caeli y la Ianua Inferni; y esto explica también que los dos animales hayan sido asociados en ciertos casos, por ejemplo bajo el trípode de Delfos y bajo los pies de los corceles del carro solar, como indicando los dos puntos extremos tocados por el Sol en su curso anual.
 
Importa no cometer aquí una confusión con otro signo zodiacal, el de los Peces, cuyo simbolismo es diferente y debe ser referido exclusivamente al del pez común, encarado en particular en su relación con la idea de “principio de vida” y de “fecundidad” (entendida sobre todo en el sentido espiritual, como la “posteridad” en el lenguaje tradicional de Extremo Oriente); son éstos otros aspectos, que pueden por lo demás ser igualmente referidos al Verbo, pero que no por eso deben ser menos netamente distinguidos de aquellos que lo hacen aparecer, según hemos visto, bajo sus dos atributos de “Revelador” y “Salvador”.



SOBRE EL SIMBOLISMO ESOTÉRICO DEL MASÓN


La venda de los candidatos simboliza su ignorancia iniciática y en general, la ignorancia profana, tan dañosa a la felicidad que el ignorante no sólo es instrumento del que lo explota, sino que vive esclavo de sus propias pasiones.

En el Altar, el compás indica la moderación de nuestros deseos; la escuadra, la equidad que debe regular nuestras; acciones; el Libro Sagrado, la vida espiritual del Masón, y la espada es el símbolo del honor por el que juran todos los miembros de nuestra Augusta Orden. Las tres antorchas que arden simbolizan: La Ciencia, la Virtud y La Fraternidad.


Se llama Espada Flamígera la que usa el Ven.·. Maest.·. porque su hoja es ondeada, en forma de lengua de fuego; sobre ella prestan juramento los recipiendarios.
 
Esta espada entre los druidas era llamada de Belino, el Dios del Sol.
 
En la Biblia se dice que el Ángel que arrojó a Adán y a Eva del paraíso guardó Ias puertas con una espada flamígera o de fuego. Significa ésta espada el castigo del mal cuando sobre él triunfa el bien y, por consiguiente, también es símbolo masónico del honor, de la conciencia y de la protección.

Generalmente en lenguaje masónico a las espadas se les llama aceros.

Las luces en Masonería se designan con el nombre de estrellas. El Ven.·. Maest.·. lleva en el collarín que usa siete estrellas además de la joya de que ya se ha hablado; el Prim.·. Vig.·. cinco estrellas; el Seg.·. Vig.·. tres estrellas y los demás Ofíciales una estrella.

Un Masón debe ser igualmente amigo de los pobres que de los ricos, sí son virtuosos; el valor individual se aprecia en razón de las cualidades morales. La estimación debe otorgarse conforme a la constancia y la energía que el hombre aporta a la realización del bien.

Las palabras "no sé leer ni escribir, sólo sé deletrear", significan, en el lenguaje simbólico, que en la enseñanza progresiva de la Masonería, el Aprendiz va al principio de su carrera y son tan cortas sus luces iniciáticas que apenas deletrea con dificultad aquello mismo que más tarde estudiará bien y a fondo.

La manera de deletrear la palabra sagrada es un símbolo complementario del anterior. Es el método de la enseñanza, en nuestra Orden, que solicita los esfuerzos intelectuales de todos los HH.·. puesto que rechaza la enseñanza dogmática, en el sentido vulgar y religioso de esa palabra.

Entre nosotros, la palabra dogma no tiene más significado que enseñanza y se refiere a nuestras doctrinas eminentemente liberales. Se pone al neófito en la vía de la VERDAD (sendero) al darle simbólicamente la primera letra de la palabra sagrada; él debe buscar la segunda; lo ayudamos con la tercera, para rectificar su investigación, pero él debe buscar por sí mismo su última letra, es decir, por sí mismo debe buscar la verdad suprema del último ARCANO.

El salario es la recompensa simbólica del trabajo masónico. Antiguamente (Masonería operativa) era la paga en moneda corriente que se hacía a los obreros. Entre nosotros el "salario" se traduce por un perfeccionamiento gradual de nosotros mismos.

Los trabajos masónicos siempre se verifican a cubierto, no sólo por que así lo ordenan nuestros Landmarks, sino también porque todas las fuerzas latentes destinadas a florecer finalmente afuera, deben primeramente concentrarse en sí mismas a fin de que cuando ya estén bien preparadas por comprensión, adquieran el Summum de energía expansiva.
 
Una Logia regularmente cubierta puede compararse a la célula orgánica y más especialmente al huevo, que contiene un ser en potencia de devenir. Además, todo cerebro figura un taller cerrado; es una asamblea deliberante al abrigo de las excitaciones del exterior.


Cuando los trabajos no estén a cubierto debe decirse "llueve" para indicar a los masones que su conversación corre peligro de ser sorprendida por oídos profanos.

Ya hemos dicho que los Aprendices se sientan al Norte (Septentrión), que representa la región menos alumbrada, puesto que ellos aún no han recibido sino una instrucción muy elemental de Masonería y, por consiguiente, aún no pueden soportar la gran luz (iniciática) en todo su esplendor.

Alegóricamente los trabajos se abren al mediodía y se cierran a media noche, para indicar que el hombre llega a la mitad de su carrera, al mediodía de su vida, antes de poder ser útil a sus semejantes; pero que desde ese instante hasta su última hora debe trabajar sin descanso por la felicidad común; hay además, otras razones, una de las cuales en que Zoroastro o (Z.aratustra), uno de los fundadores de los misterios de la antigüedad en Persia, recibía a sus discípulos al mediodía y se despedía de ellos a media noche, después del ágape fraternal con que terminaban los trabajos.
 
 


LA MUJER Y LA MASONERÍA


¿Cómo comienza nuestra historia? ¿Quiénes somos?.

Un día unos seres humanos curiosearon escarbando la tierra y se sorprendieron. Para algunos podría haber sido un descubrimiento macabro. Para ellos fue un hallazgo maravilloso.

Supimos entonces sobre el Homo Erectus, luego llegaron otros homos, hasta que un día apareció Lucy. ¡Caramba! ¡También en la tierra yacían seres humanos de género femenino!

Lucy se convirtió en la madre primigenia, una especie de Eva arqueológica. No le duró mucho ese trono porque otro buen día para la historia de los investigadores apareció Ramidus, nuestro último descubierto ancestro, mucho más antiguo que Lucy.


El calendario gregoriano nos informa que estamos viviendo en la era cristiana. El calendario hebreo nos remite a la segunda mitad del 5700, acaba comenzar el 5763. El calendario de la Luz, muy utilizado en las Obediencias Masónicas nos dice que nos encontramos a comienzos del 6003 y el calendario que incluye a estos choznos de todos nosotros liderados por Ramidus, nos remonta a 4.000.000 de años en el planeta Tierra.

Cuatro millones de años regocijándonos con la luz del sol y alimentándonos con lo que la generosidad de la naturaleza nos brinda.

Esos antiquísimos seres no tenían algunos de los problemas que padecemos los humanos actuales: ir a los bancos, cambiar de monedas circulantes nacionales por extranacionales, preparar nerviosamente los bolsos para salir por un fin de semana de la urbe contaminada por el smog y encontrarnos en la autopista abarrotada de otros ingenuos como nosotros que tuvieron igual idea, tal vez por un mandato de nuestra conciencia colectiva, de salir a la misma hora hacia los mismos rumbos para disfrutar de bucólicos bosques desolados hasta entonces o de la huerta de plantas aromáticas, o del día de playa junto al mar, si es que estaremos en condiciones de acercarnos a él pisando pocas cabezas.

Somos animales de costumbres y las costumbres son maneras continuadas de hacer determinadas cosas. A veces, esas costumbres, trascienden lo inmediato y se vuelven importantes para nuestros pensamientos y sentimientos. Entonces, de ser costumbres pasan a transformarse en tradiciones y al repetir estos eventos tradicionales los transformamos en ritos. Elegimos entre las palabras conocidas algunas que nos suenan especiales, las referimos a objetos e imágenes que nos aparecen como importantes y las unimos dentro de un relato que despierta nuestros sentidos y nuestro interés...

Y ¿qué significa interés?: es la pequeña ganancia que uno obtiene cuando presta u otorga un capital. En este caso, nuestra conciencia. representa ese capital y el interés será lo que ganemos al abrirla al mercado del entendimiento y a la búsqueda de la verdad.


Somos parte del Homo Erectus, de Ramidus y de Lucy. Hemos transitado la Tierra buscando la luz de la Sabiduría en montañas y valles, en arenas y planicies, en desierto y mares, en cascadas y ríos, luchando contra la naturaleza y queriendo cambiarla, apropiándonos de sus riquezas, transformándolas, destruyéndolas o enriqueciéndolas. Somos aprendices de dioses y no sabemos cómo ni cuando traspasaremos el umbral del Templo para comenzar a ser algo más que aprendices.

La pregunta que surge es ¿Cuál es el Templo y dónde está situado?

En la Masonería decimos que cada uno de los seres humanos es en sí mismo un Templo y que todos juntos constituimos el Templo Universal.

El misterio de la vida no se desentraña descubriendo el código del ADN, pero tal vez ese sea uno de los caminos posibles para llegar hasta la puerta cerrada detrás de la cual se guarda el secreto mayor, el punto de partida.

El juego comenzó hace tanto tiempo que hemos olvidado las reglas que se habían impuesto para poder jugarlo y hoy, con las cartas en la mano y el mazo distribuido, inventamos cada día una nueva regla.

El problema es que los vecinos no entienden por qué jugamos de esta manera y se enojan y se pelean con nosotros. Nos defendemos y como tampoco entendemos el por qué ellos juegan diferente, también los atacamos. Discriminamos a los diferentes y resulta que ahora nos dicen que todos hemos sido en el pasado diferentes. ¿Cómo haremos para discriminarnos a nosotros mismos?

Estamos intentando aprender a jugar, como lo hacen los niños. Los elementos que nos han tocado en suerte son Herramientas que nos servirán para ir construyendo poco a poco el camino por el cual arribar a la meta buscada, hay tres luces, tres cartas de triunfo, que nos guiarán en la búsqueda del movimiento ganador de esta partida. Esas tres luces son el Pensamiento, la Palabra y la Acción. Si una de estas tres luces no se enciende quedaremos a la deriva, extraviados en un mundo que ni siquiera alcanzaremos a visualizar. Nuestra conciencia permanecerá en el desierto de la incertidumbre.

Para ingresar a la Masonería debemos, antes de sentarnos a jugar este complicado juego, comprometernos con nosotras mismas, con quienes nos rodean y con la posteridad.
 
Llegamos a la puerta de la Orden despojadas de lo mundano y un día partiremos casi de la misma manera como llegamos. La pequeña diferencia es el haber incorporado los intereses ganados en nuestra mayor caja de caudales nuestra conciencia...

Desde esta situación de Pensamiento, la Masonería ha construido una escuela.

Para ello ha utilizado un lenguaje y su acción se basa en un ejercicio de docencia que ya perdura varios siglos.

Aunque la Masonería como la conocemos hoy tiene un origen fijado en el año 1717, las logias masónicas habían comenzado a funcionar muchos años antes.

Nada sale de la nada y la Masonería manifestada como escuela ecléctica tomó de distintas escuelas religiosas y filosóficas formas, pensamientos, principios que incorporó a su ideario y a sus rituales.

Las costumbres tradicionales de algunos pueblos fueron también parte del bagaje que hoy cuenta.

Podemos indagar en la prehistoria y en la historia y encontraremos que las mujeres, como hoy, en este periodo del calendario gregoriano que vivimos, no tuvieron cabida en la mayoría de las escuelas filosóficas o religiosas. Sí participaron de las que funcionaron en el Egipto y Grecia antiguos. Muchos de los ritos de esos pueblos fueron dirigidos por las sacerdotisas.


También tuvieron participación, aunque más restringida en lo que se llamó Masonería Operativa, ayudando en la construcción de Palacios, Iglesias y Catedrales.

Todo esto es parte de una larga historia que tiene que ser estudiada nuevamente desde una visión andrógina, sin discriminación de género para que su interpretación no tenga sólo la visión desde lo masculino o desde lo femenino sino desde el aquí y ahora de cada periodo con la connotación que el rol de la mujer y el varón desarrollaron en esas sociedades.

Las Lucys de hoy están recuperando derechos y asumiendo obligaciones que las de antaño alguna vez tuvieron y que con el correr del tiempo se perdieron. Es un proceso lento que no se da en todos los países de igual manera ni coincidentemente.

Cuenta Joseph Campbell en su libro Las Máscaras de Dios un resumen de una leyenda del pueblo Ona, de nuestra Tierra del Fuego, relatada por Lucas Bridges:

En los días en que todo el bosque era de hoja perenne, antes de que Kerrhprrh el periquito pintara de rojo las hojas de otoño con el color de su pecho, antes de que los gigantes, kwonype y chashkilchesh vagabundearan por los bosque con sus cabezas por encima de las copas de los árboles. En los día en que krren ( el sol) y Kreeh ( la luna) andaban por la tierra como hombre y mujer y muchas de las grandes montañas durmientes eran seres humanos: en aquellos días lejanos, sólo las mujeres de la tierra ona conocían la brujería. Ellas tenían su propia logia a la que ningún hombre se atrevía a acercarse.

Las jóvenes, a medida que se acercaban a la madurez, eran instruidas en las artes mágicas, aprendiendo cómo llevar la enfermedad e incluso la muerte a aquellos que las disgustaban...

La leyenda culmina cuando los hombres en venganza matan a todas las mujeres, aún a las muy jóvenes.

Explica Campbell: Sin duda, en las primeras edades de la historia humana, el milagro y la fuerza mágica de la mujer fue una maravilla no menor que el universo mismo y esto dio a la mujer un poder prodigioso y una de las preocupaciones principales de la parte masculina de la población ha sido destruirlo, controlarlo y emplearlo para su propios fines. No hay confirmación alguna que esta historia haya ocurrido, se supone que los hombres la contaron como leyenda y crearon el mito para asustar a las mujeres...

Pero esto es prehistoria. Acerquémonos a nuestra historia más reciente para ver qué nos pasó. Partamos para ello de la Masonería Operativa.

En la Edad Media las grandes construcciones las realizaban maestros arquitectos que formaban a sus operarios en agrupaciones llamadas guildas. De allí surgirán los modernos gremios. Hay pruebas documentales que indican que en esas agrupaciones se daba ingreso a hermanos y a hermanas...

Estamos hablando de mediados del siglo XIV. La Masonería toma como antecedentes de su creación a algunos documentos de esa época.

Uno de los documentos masónicos más antiguos encontrados es El Manuscrito Regio o Manuscrito de Halliwell, descubierto en el Museo Británico de Duoder y conocido en 1840, supuestamente escrito en 1390, redactado en versos en número de 794, tal vez escrito por un sacerdote católico, muy enterado sobre lo que ocurría en la Masonería Operativa. Este poema, traducido en verso libre al español por Aurelio Almeida, masón cubano, fue publicado en El Consultor Masónico...

En sus versos desde el 97 hasta el 794, de estricto contenido legal masónico, no aparece la exclusividad del varón para pertenecer a la Fraternidad Masónica. En cambio en el art. 4 y en el verso 129 aparece la prohibición absoluta de admitir como Aprendices a los Siervos. y en el art. 5º y en el verso 154 a los .inválidos. En el art. 10º en los versos 203 y 204 se dice:

"Que ningún Maestro ha de suplantar a otro, sino proceder entre sí, como hermana y hermano".

En el punto 9º, versos 351 y 352 se añade:

"Amablemente sirviéndonos a todos, como si fuésemos hermana y hermano..."

Y más adelante en el mismo punto entre los versos 361 y 362 se ordena, como retribución inexcusable del trabajo la fórmula siguiente:

"A hombre o mujer sean quienes fueren, pagaréis bien y lealmente, pues tal es nuestra voluntad..."

Se considera hoy, en tanto no se descubra un documento más antiguo, que el Manuscrito Regio es la compilación fundamental de los antiguos preceptos masónicos transmitidos verbalmente por comunicación secreta y reservada a los miembros de la fraternidad de la Masonería Operativa y aceptado como fundamento legal de la Masonería Especulativa. Tampoco aparece prohibición alguna para la mujer en el Manuscrito Cooke, datado en 1450. De la misma manera, no hay indicación de prohibición para la mujer en la Constitución de York, considerada por algunos como falsa, del siglo X, ni en el Manuscrito de Watson, fechado en 1440 que coincide en bastantes puntos con los antes mencionados, ni en el Manuscrito de Rawlison, descubierto en 1796 pero redactado en 1436. Ningún dato que prohíba a la mujer pertenecer a la Masonería aparece en las Constituciones de la Gran Logia de Hamburgo y en los Estatutos de la Gran Logia y de la Dieta Alemana, aprobadas en 1872 siendo entonces el Gran Maestre y Gran Protector de la Orden Federico Guillermo, Príncipe de Prusia y que fueran promulgadas cien años después que se habían puesto en vigor las Constituciones de Anderson.

Tampoco hay referencias de prohibición genérica en la Masonería Primitiva Universal, en cuyos Principios Básicos, aprobados en París en 1523 se especifica la prohibición de ser francmasones a esclavos, menores de edad, inválidos física y mentalmente, más a los clérigos de todas las religiones, los poseedores de títulos y privilegios de las castas y de la nobleza. Nada en concreto contra nosotras.

En la Historia de la Masonería de Findel aparece el siguiente texto en lo relacionado con la pertenencia a la Orden:

"... en las guildas de construcción, gozaban de este privilegio solamente las viudas o huérfanas de los hermanos y podían continuárseles cuando se casaban con miembros de la guilda; de modo que era lícito a determinadas mujeres contratar y ejecutar bajo su dirección o por su cuenta obras de arquitectura y en tal concepto disfrutar de las franquicias y llenar las obligaciones correspondientes a los demás obreros afiliados..." (Toulmin Smith - English Gilds).





lunes, 26 de noviembre de 2018

LAS CONSTITUCIONES DE LOS MASONES DE ESTRASBURGO (1459)


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y de nuestra Madre María llena de gracia, así como de sus benditos servidores, los cuatro santos mártires coronados por siempre recordados, y considerando que la verdadera amistad, la unanimidad, y la obediencia constituyen la base de toda bondad.
 
Por consiguiente, y por el bien general y el libre albedrío de todo príncipe, noble, señor, ciudad, capítulo, y convento, que ahora o en el futuro pueda desear construir iglesias, coros u otras grandes obras o construcciones de piedra, para que éstos puedan ser mejor abastecidos y aprovisionados.
 
Asimismo procurando por el beneficio y por las necesidades de todos los maestros y compañeros del oficio de la Masonería, de todos los masones de Alemania y, especialmente para evitar futuras disensiones, diferencias, gastos y perjuicios entre los miembros del oficio, puesto que muchos maestros han sufrido en el pasado grandes perjuicios a causa de tales actos, opuestos a aquellas buenas costumbres y antiguas usanzas que en los tiempos antiguos fueron siempre preservadas y practicadas de buena fe por los superiores y patrones del oficio.
 

Por todo ello, y porque podemos continuar respetándolas honesta y pacíficamente, nosotros, maestros y todos los compañeros de dicho oficio, nos hemos congregado en reunión capitular en Spries, en Estrasburgo, estuviese o no así establecido.

Así pues, ni aquí ni en Regensburgo, el maestro no debe echar abajo las piedras fundacionales en nombre y representación nuestra y de todos los demás maestros y compañeros que compartimos este oficio. Hemos renovado y revisado estas antiguas usanzas, y estamos perfectamente de acuerdo con esos estatutos y con la fraternidad.

Habiendo pues, por consenso, llegado a las mismas conclusiones, nos hemos hecho a nosotros mismos y a nuestros sucesores los votos y la promesa de protegerlos con nuestro honor en la forma en que aquí quedan escritos:

Artículo a.

En primer lugar: si alguno de los artículos de estos estatutos resultase ser demasiado estricto y severo, o demasiado ligero y permisivo, los compañeros de la fraternidad, por mayoría, pueden modificarlo, aumentando o disminuyendo su nivel de exigencia de acuerdo a las necesidades y circunstancias de la época o del país. Las resoluciones de aquellos que se reúnan capitularmente en la forma que aquí se describe deberán ser observadas a partir del momento en que queden establecidas, según lo prescribe el juramento que todos hemos prestado.

Artículo b:

cualquiera que por propia voluntad desee pertenecer a esta fraternidad, según las regulaciones que de aquí en adelante quedan escritas en este libro, deberá prometer obediencia a todos los puntos y artículos, y sólo así podrá pertenecer a nuestro oficio. Serán maestros aquellos que gocen de la autorización y el privilegio de poder diseñar y levantar construcciones y obras de gran dificultad, y no deberán trabajar en ningún otro oficio, a no ser que escojan hacerlo. Tanto los maestros como los compañeros deben comportarse de forma honorable y no violar los derechos del prójimo o serán castigados de acuerdo con estos estatutos cada vez que cometan tal trasgresión.

Artículo c:

Las obras y construcciones que actualmente se estén construyendo (como las de Estrasburgo, Colonia, Viena y Pasau y otras obras similares), y asimismo las obras de las Logias a las que pertenecen y que, según las costumbres, hayan sido hasta ahora construidas a jornal, deberán ser continuadas a jornal y en modo alguno a destajo, de modo que el trabajo se ciña en lo máximo posible a su proyecto original y el contrato no se vea perjudicado.

Artículo d:

Si un trabajador que esté en posesión de un puesto fijo de trabajo muriera, cualquier hombre del oficio, o maestro, u otro compañero del oficio de la Masonería que domine las artes de la Masonería y sea hábil y capaz en su trabajo, puede aspirar a ocupar su puesto, de manera que los señores propietarios o superintendentes de la obra puedan seguir disfrutando de los servicios de la Masonería.

Artículo e:

Cualquier maestro, tenga o no tenga una obra propia, puede llevar a cabo otras obras fuera. En este caso realizará dicha obra o construcción de buena fe, a jornal, y la continuará del mejor modo que pueda, de forma que el progreso de la obra no se interrumpa de acuerdo a los reglamentos y costumbres de la Masonería. Si se sabe con certeza que un maestro no ha satisfecho plenamente a los que le encargaron la obra, dicho maestro debe rendir cuentas de ello al oficio y debe ser amonestado y castigado después de ser sentenciado. Pero si sus señores no desean que se haga tal cosa, entonces el maestro podrá realizar la obra del modo que quiera, ya sea a destajo o a jornal.

Artículo f:

Si muere un maestro que tiene tal construcción u obra a su cargo y otro maestro llega y la encuentra, que de ningún modo quite las piedras talladas ni las que no estén colocadas sin consejo ni acuerdo previo con los demás trabajadores del oficio, de modo que los propietarios y demás personas honorables que encargaron la construcción del edificio no tengan que asumir gastos que no les corresponden y para que el maestro que dejó dicha obra no sea difamado. Sin embargo, si los propietarios quieren retirar la obra, entonces el maestro que la encontró puede hacerlo, puesto que con ello no busca ningún beneficio indebido.

Artículo g:

Ni el maestro ni aquellos que realicen tal trabajo no deben arrendar las piedras talladas ni nada de la obra, ya sea piedra, cal o tierra y deben tener permiso, ya sea por contrato o a jornal, para romperla o extraer piedras de ella sin riesgo.
 

Artículo h:

Si se necesitan masones para extraer o colocar piedras, el maestro debe emplear en tal trabajo masones que sean trabajadores capaces, para evitar dificultades a los señores y para que aquellos que obtengan así este trabajo se sometan a estas normas por propia voluntad.

Artículo i:

Dos maestros no deberán compartir la misma obra o construcción a no ser que ésta sea pequeña y pueda terminarse en el plazo de un año. Un trabajo así puede compartirse con aquel que sea un hermano.

Artículo k:

Si un maestro acepta el contrato de una obra y realiza un diseño de su construcción, nada deberá eliminar de su diseño, sino que deberá ejecutarla según el plano que habrá mostrado a sus señores, a su ciudad o a su gente, de modo que nada sea alterado.

Artículo l:

Todo maestro o compañero que, clandestina o abiertamente, le quitara a otro maestro u oficial de la fraternidad un trabajo que esté realizando o que esté intentando conseguir, sin el conocimiento o el consentimiento del maestro al cargo de dicha obra, ya sea ésta pequeña o grande, deberá rendir cuentas por ello. Ningún maestro o compañero deberá tener tratos ni trabajar con él durante el tiempo que esté realizando el trabajo que tan deshonestamente consiguiera, hasta que pida perdón y compense a quien le haya quitado el trabajo, y sea castigado en la fraternidad por los maestros, tal como queda establecido en estos estatutos.

Artículo m:

Si uno acepta, ya sea en parte o totalmente, un trabajo, y no sabe cómo realizarlo ni después de haber consultado a algún oficial ni después de haber preguntado a la Logia, de ninguna manera deberá emprender dicho trabajo. Pero si lo intenta, ningún compañero debe trabajar con él. De este modo los señores no se encontrarán a expensas de tal ignorante maestro.

Artículo n:

Ningún trabajador, ni maestro, ni [Parlirer],* ni compañero del oficio debe instruir a otro que no pertenezca en alguna medida al oficio o que no haya practicado nunca la Masonería.

Artículo o:

Ningún trabajador ni maestro debe aceptar dinero de un compañero a cambio de enseñarle o instruirle sobre Masonería, ni ningún [parlirer] ni compañero del oficio deberá instruir a nadie por dinero. Sin embargo, si alguien lo desea, puede hacerlo por amor fraternal o por intercambio de conocimientos.

Artículo p:

Un maestro que tiene un trabajo o una construcción a su único cargo puede tomar tres aprendices, y puede asimismo dar trabajo a compañeros de la misma Logia si sus señores se lo permiten. Pero si tiene más obras a su cargo, no puede tomar más de dos aprendices para la primera construcción, de modo que no tenga más de un total de cinco aprendices trabajando en sus construcciones. Ningún trabajador del oficio o maestro que no vaya una vez al año a la Sagrada Comunión, que no observe la disciplina Cristiana, o que se la tome a broma, deberá ser admitido en la fraternidad. Pero si, inadvertidamente, alguien así fuera aceptado en la fraternidad, ningún maestro ni compañero deberá trabar amistad con él hasta que ello le fuerce a desistir. Este será el castigo que la fraternidad le aplicará. Ningún trabajador del oficio ni maestro deberá vivir en adulterio mientras esté comprometido con la Masonería. Pero si alguien lo hace y no desiste de ello, ningún compañero ni masón deberá trabajar ni trabar amistad con él.

Artículo q:

No se puede castigar a un compañero del oficio por ponerse a trabajar con un maestro que no es aceptado por la fraternidad del oficio. Así pues, si un compañero se pone a trabajar con un maestro de la ciudad, o con otro maestro, bien puede hacerlo puesto que todo compañero tiene derecho a encontrar trabajo. Sin embargo, sea como sea, tal compañero deberá observar las normas tal como aquí han estado y estarán escritas, y aunque no esté empleado en las Logias de la fraternidad o por sus compañeros de la Hermandad, deberá igualmente pagar su tributo a la fraternidad. Pero si un compañero tomara para sí legítima esposa y no estuviese empleado en una Logia, podría establecerse en una ciudad, y estando obligado a servir con su oficio, deberá pagar cuatro peniques cada semana de témporas pero estará exento de tener que pagar el penique semanal puesto que no estará empleado en la Logia.
 

Articulo r:

Si un maestro tiene alguna queja contra otro maestro, o un maestro contra un compañero, o un compañero contra otro compañero, por haber violado las normas del oficio, cualquiera que esté implicado en dicha situación deberá dar noticia de ello al maestro que presida la fraternidad, y el maestro que sea informado de tal cosa deberá escuchar a las dos partes implicadas y determinar un día para discutir el caso. Hasta ese día, ningún compañero deberá evitar al maestro, ni ningún maestro esquivar al compañero. Deberán rendirse servicio mutuamente hasta el momento en que sean escuchados y se llegue a un acuerdo, lo cual deberá hacerse según el criterio de los trabajadores del oficio y así deberá ser observado. Además, el caso deberá ser revisado en el lugar donde se produjo y ante el maestro más cercano que esté al cargo del Libro de los Estatutos, y en cuyo distrito se hayan producido los hechos.

Artículo s:

Todo [Parlirer] deberá rendir honor a su maestro y ser fiel y honesto con él de acuerdo a las normas de la Masonería, y obedecerle con inalterable fidelidad tal como se establece en las antiguas usanzas. Lo mismo deben hacer los compañeros. "Y cuando un compañero itinerante del oficio desee seguir con su viaje, debe abandonar la Logia y a su maestro sin estar en deuda con nadie, y sin que nadie tenga ninguna rencilla contra él, haciéndolo así de manera apropiada y correcta.

Articulo t:

Según las normas y las antiguas usanzas de la Masonería, un compañero itinerante deberá obedecer a su maestro y al [Parlirer], sea cual sea la Logia en la que se encuentre. Deberá asimismo observar todas las normas y privilegios que provengan de las antiguas usanzas de dicha Logia y de ningún modo, ni oculta ni abiertamente, deberá vilipendiar el trabajo de su maestro. Sin embargo, si el maestro infringe estas normas y actúa en contra de ellas, cualquiera puede dar noticia de ello.

Articulo u:

Todo trabajador del oficio que emplee trabajadores en la Logia, que tenga suficiente autoridad y al cual le sean confiados estos estatutos, deberá tener poder y autoridad sobre todos los temas y asuntos que pertenezcan a la Masonería, y deberá juzgar y castigar en su distrito. Todos los maestros, [Parlirers] y aprendices deberán obedecerle.

Articulo x:

Un compañero que haya viajado y sea ducho en la Masonería, que pertenezca a esta fraternidad y que desee servir a un oficial en su trabajo, de ningún modo deberá ser aceptado por dicho oficial o maestro por un plazo de tiempo inferior a dos años.

Articulo y:

Todos los maestros y compañeros que pertenezcan a esta fraternidad deberán observar honestamente todos los puntos y artículos de este reglamento, tal como aquí han estado y estarán escritos. Pero en caso de que alguien violara fortuitamente uno de estos puntos y por ello fuese castigado, si habiendo visto su sentencia obedeciera las normas, ello será suficiente y se le liberará de su pena en relación al artículo según el cual haya sido castigado.

Articulo z:

En el juramento de la fraternidad, el maestro encargado del Libro deberá procurar que éste no sea copiado, ni por él mismo ni por otra persona, ni entregado ni prestado a nadie, para que el libro se mantenga intacto según las resoluciones de los trabajadores del oficio. Pero si un miembro de su fraternidad necesita saber sobre uno o dos artículos, el maestro puede dárselos por escrito. Todo maestro deberá procurar que cada año les sean leídos los estatutos a los compañeros de la Logia.

Artículo:

Si hay alguna queja respecto a un castigo mayor como por ejemplo la expulsión de la Masonería, éste no deberá ser juzgado ni sentenciado solamente por un maestro de aquel distrito. Deben unirse a él los dos maestros más cercanos que estén al cargo de las copias de los estatutos y que tengan autoridad sobre la fraternidad, y así serán tres. Los compañeros que se encontraban trabajando en el lugar del agravio también deben estar presentes, y cualquiera que sea el acuerdo al que lleguen aquellos tres juntamente con todos los compañeros, o por mayoría, de acuerdo al juramento que prestaron y según su mejor juicio, dicho acuerdo deberá ser respetado por toda la fraternidad de trabajadores del oficio.

Artículo:

Si dos o más maestros de la fraternidad difieren en opinión y tienen algún altercado sobre temas que no conciernan a la Masonería, deberán resolverlo únicamente ante la Masonería, que deberá juzgar el asunto y conseguir en la máxima medida posible su reconciliación, de modo que se llegue a un acuerdo sin haber causado ningún perjuicio a los señores o ciudades que estén implicados en el asunto.

Ahora, para que estas normas del oficio puedan ser respetadas más honestamente, observando el servicio a Dios y todo lo que en un futuro pueda venir, todo maestro que sea de esta fraternidad, que tenga oficiales trabajando en su Logia y que practique la Masonería, cada año debe pagar cuatro [Blapparts], o sea, cada semana de témporas debe pagar un [Blappart] o un Bohemian a la caja de la fraternidad, y cada compañero cuatro [Blapparts]. Un aprendiz que haya cumplido su tiempo debe hacer lo mismo.

Todos los maestros y oficiales que pertenezcan a esta fraternidad y que empleen trabajadores en sus Logias, deberán tener una caja, y cada compañero deberá pagar un penique semanal. Todos los maestros deberán guardar honestamente algún dinero y también otros tipos de bienes, y deberán entregarlos a la fraternidad en el lugar más cercano a donde se guarde el libro, para proveer para el culto a Dios y cubrir las necesidades de la fraternidad.

Si no hay Libro en la misma Logia, todo maestro que tenga una caja, deberá entregar cada año el dinero al maestro que esté a cargo del Libro, y allí donde se halle el Libro deberá asimismo celebrarse culto divino. Si muere un maestro o un compañero en una Logia donde no se guarda Libro alguno, otro maestro o compañero de dicha Logia deberá dar noticia de ello a un maestro que tenga Libro, y cuando éste haya sido informado deberá convocar una misa por el descanso del alma del difunto, y todos los maestros y compañeros de la Logia deberán asistir a ella y prestar así su contribución.

Si un maestro o compañero gasta dinero por cuenta de la fraternidad y se tiene noticia de cómo ocurrió, se le deben reponer sus gastos, ya sea en la misma, en menor o en mayor medida, de la caja de la fraternidad. Asimismo, si alguno tiene problemas con la ley u otro tipo de problemas que tengan que ver con la fraternidad, todos deberán, ya sean maestros o compañeros, darle dinero para aliviarle sus problemas, puesto que así lo establece el juramento de la fraternidad.

Si un maestro o compañero de la fraternidad cae enfermo y ha vivido con rectitud en la Masonería, si se encuentra afligido por una prolongada enfermedad y necesita dinero o comida, el maestro que esté a cargo de la caja deberá prestarle alivio y asistencia, si puede, hasta que se recupere de su enfermedad, pero deberá prometer después restituir la misma cantidad a la caja. Si muere a causa de dicha enfermedad, entonces la restitución de la deuda se obtendrá en la medida de lo que se pueda de lo que él deje, si deja algo, después de su muerte, ya sean ropas u otros artículos.

ESTOS SON LOS ESTATUTOS DE LOS "PARLIRERS" Y COMPAÑEROS:
 

"Ningún oficial o maestro deberá dar trabajo a un compañero que cometa adulterio o que viva abiertamente de forma ilícita con una mujer, o que no se confiese una vez al año y asista a la Sagrada comunión de acuerdo a la disciplina Cristiana, ni tampoco a alguien que esté tan loco como para jugarse sus pertenencias en el juego.

Artículo:

Si un compañero de una Gran Logia o de otra logia se toma sin necesidad un permiso, no debería pedir trabajo en dicha Logia durante el siguiente año. "Artículo: Si un oficial o maestro desea despedir a un compañero itinerante al cual ha dado trabajo, a no ser que éste sea culpable de ofensa, deberá hacerlo en Sábado o al final del día en el momento de la paga, para que sepa con qué cuenta para la mañana siguiente. Lo mismo deberá hacer cualquier compañero del oficio.

Artículo:

Un compañero itinerante deberá solicitar trabajo únicamente al maestro de los trabajadores o al [Parlirer]. Ni oculta ni abiertamente deberá hacerlo sin el conocimiento y el consentimiento del maestro. "Ningún oficial o maestro deberá aceptar a sabiendas como aprendiz a alguien que no sea de nacimiento legítimo, e inmediatamente deberá preguntarle sobre ello antes de aceptarlo. En sus palabras deberá preguntarle al aprendiz si su padre y su madre estaban debidamente unidos en legítimo matrimonio.

Artículo:

ningún oficial ni maestro deberá promocionar como Parlirer a aprendiz que se haya iniciado con él si no ha viajado por el espacio de un año, a pesar de que pueda haber completado sus años de aprendizaje. "Si cualquiera que haya servido con un Masón [Murer] se acerca a un oficial y desea aprender de él, dicho oficial no deberá aceptarle como aprendiz a menos que haya trabajado como tal durante tres años. "Ningún oficial ni maestro deberá tomar un aprendiz principiante por menos de cinco años. "Si, de todas formas, sucede que un aprendiz abandona a su maestro durante los años de su aprendizaje sin motivos suficientemente válidos no cumpliendo así su tiempo, ningún maestro deberá emplear a tal aprendiz. Ningún compañero deberá trabajar con él y de ningún modo trabar amistad con él hasta que haya cumplido su legítimo tiempo con el maestro al que abandonó y éste se sienta completamente satisfecho con él y pueda certificarlo. "Ningún aprendiz deberá abandonar a su maestro a no ser que quiera casarse, que tenga el consentimiento de su maestro, o que hayan otras razones de suficiente peso que le empujen a él o al maestro a tomar tal decisión". "Si un aprendiz considera que no ha sido tratado justamente por su maestro cualquiera que pueda haber sido su acuerdo, el aprendiz puede llevarle ante los oficiales y maestros del distrito para que le sea dada una explicación y aplicada una enmienda si es que se puede dar tal caso.

Artículo:

Todo maestro que tenga un Libro en el distrito de Estrasburgo debe pagar cada año por Navidad medio florín a la caja de Estrasburgo hasta que se haya pagado la deuda tal como esta caja se merece. "Y todo maestro que tenga un Libro, que haya terminado su construcción y que no tenga más trabajo en el que emplear a sus compañeros, deberá enviar dicho Libro y el dinero que tenga de la fraternidad, al maestro de Estrasburgo. "Quedó establecido en el día de Regensburgo, cuatro semanas después de Pascua, en el año mil cuatrocientos cincuenta y nueve, contando a partir del nacimiento de Nuestro Señor, en el día de San Marcos, que el maestro JOST DOTZINGER de Worms, de la construcción de la catedral de nuestra querida Señora, la más honorable sala capitular de Estrasburgo, y todos sus sucesores en la obra, deberían ser los jueces supremos de nuestra fraternidad Masónica.

Lo mismo se determinó en Sprires, Estrasburgo, y nuevamente en Sprires en el noveno día de Abril del año MCCCCLXIV, ".

Artículo:

El maestro LORENZ SPENNING de Viena, será también juez supremo en Viena. "Y así los maestros o sus sucesores en Estrasburgo, Viena y Colonia, son los tres jueces supremos y los líderes de la fraternidad. Éstos no deberán ser sustituidos o retirados de su cargo sin una justa razón, tal como quedó establecido en el día de Regensburgo en 1459 y en Spires en 1464. "Este es el distrito que pertenece a Estrasburgo, y deberán someterse a él todas las tierras por debajo de la Moselle, y Francia así como el bosque de Thuringian y Babenberg y el episcopado de Eichstatten, desde Eichstatten hasta Ulm, desde Ulm hasta Ausburg, hasta Adelberg y hasta Italia, las tierras de Misnia, Thuringia Sajonia, Frankfurt, Hesse y Suabia.

Artículo:

Al maestro LORENZ SPENNING, maestro de la construcción de St. Stephen en Viena, le pertenecen Lampach, Steiermarch, Hungría y la parte baja del Danubio.

Artículo:

Al maestro STEFFAN HURDER, arquitecto de St. Vincent de Berna le pertenece el distrito de la Confederación Suiza.

Artículo:

Al maestro CONRAD de colonia, maestro de la sala capitular de aquel lugar e igualmente a todos sus sucesores, le pertenecerán los distritos de más hacia el sur, cualesquiera que sean las construcciones y Logias que pertenezcan a la fraternidad, o que le puedan pertenecer de ahora en adelante. "Si un maestro, un [Parlirer], un compañero del oficio o un aprendiz actúa en contra de cualquiera de los puntos o artículos que aquí han estado y estarán escritos a partir de ahora, y no los respeta individualmente o en su conjunto, y se tiene certeza de este hecho, éste deberá presentarse ante la fraternidad con razón a tal violación, deberá rendir cuentas de ello y obedecer la corrección o pena que se le imponga, en honor al juramento y a los votos con los que se comprometió con la fraternidad. Y si no hace caso del requerimiento y no se presenta sin tener una razón válida para ello, deberá cumplir igualmente la pena que se le haya sentenciado por su desobediencia, aunque no haya estado presente. Y si no lo hace, será llevado ante tribunales eclesiásticos o civiles donde sea que éstos se celebren, y allí puede ser juzgado de acuerdo a lo que se estime correcto.

Artículo:

Todo aquel que desee pertenecer a esta fraternidad, deberá prometer eterna y estricta obediencia a todos los artículos que en este Libro han estado y estarán escritos a partir de ahora, y deberá ante todo llegar a un acuerdo con los oficiales de la fraternidad por hallarse en deuda con ella; excepto en el caso de que nuestro Excelentísimo señor el Emperador, o el Rey, los Príncipes, los Lords o los demás Nobles, por fuerza o derecho, se opusieran a su ingreso en la fraternidad, lo cual sería excusa suficiente y así se evitarían perjuicios. "Aunque según la disciplina Cristiana todo Cristiano está obligado a procurar por su propia salvación, los maestros y oficiales a quien el Dios Todopoderoso ha dado su gracia y ha dotado con el arte y el oficio de construirle sus moradas y otras difíciles obras, y a quien ha dado asimismo el beneficio de poder vivir honestamente de ello; estos maestros y oficiales a los que la gratitud les llena los corazones de verdaderos sentimientos Cristianos, deben recordar que han de promover el culto a Dios y de ese modo merecer la salvación de sus almas.

Por consiguiente, en alabanza a Dios Todopoderoso, Su honorable Madre María, a todos sus benditos santos, y en particular a los cuatro mártires coronados, y especialmente por la salvación de las almas de todos los que pertenecen a esta fraternidad o que puedan pertenecer a ella en un futuro, nosotros, los oficiales de la Masonería estipulamos y ordenamos, para todos nosotros y para nuestros sucesores, que se realice un servicio religioso cada año, en las cuatro fiestas sagradas y en el día de nuestros cuatro santos mártires coronados.

Éstos deberán realizarse en Estrasburgo, en la catedral de la más noble sala capitular, en la capilla de nuestra querida Señora, con vigilias y misas, así queda establecido. "Fue determinado en el día de Spires, el noveno día de Abril, en el año 1464, contando desde el nacimiento de Nuestro Señor, que el oficial JOST DOTZINGER de Worms, oficial de la noble sala capitular de Estrasburgo, deberá celebrar una asamblea de oficiales en su distrito y escoger tres o cuatro maestros y celebrar una reunión el día que ellos acuerden.

Lo que allí se determine por mayoría de aquellos que se hallen presentes y reunidos capitularmente, como por ejemplo si deben disminuir o aumentar el nivel de exigencia de algunos artículos, deberá ser acatado por toda la fraternidad: "Deberá ser en el día de San Jorge, en el sexagésimo noveno año.
 
Traducción: Gloria Roca

Nota: * El texto original estaba en inglés medieval, por lo que hemos tenido ciertas dificultades en traducir algunas palabras, que son las que están entre corchetes.

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