Existen tres grandes postulados, que fueron establecidos hace miles de años, en el antiguo Egipto, que hoy en día constituyen extraordinarias verdades, a tomar en cuenta por los Masones:
1.- El alma del hombre es inmortal y su porvenir es el destino de algo cuyo crecimiento y esplendor no tiene limites.
2.- El principio que da la vida mora en nosotros, es imperecedero y eternamente benéfico.
1.- El alma del hombre es inmortal y su porvenir es el destino de algo cuyo crecimiento y esplendor no tiene limites.
2.- El principio que da la vida mora en nosotros, es imperecedero y eternamente benéfico.











