DICCIONARIO DE CONCEPTOS MASÓNICOS



ABEL: Según la Biblia, el libro que revela el génesis de nuestra historia (véase Biblia), fue el segundo hijo de Adán y Eva. En el relato bíblico, Abel es el hermano de Caín y fue asesinado por éste. En el orden simbólico, Abel representa el camino de la fe (asimilado por la religión exotérica). Cuando se dice que Caín mató a Abel se quiere representar que el conocimiento mata a la fe, ya que cuando constatamos una realidad ya hemos superado el estadio de la fe. La iglesia católica es continuadora de la rama de Abel.
 
ABRAZO: El abrazo entre dos personas representa la unión de dos energías, la fusión de dos tendencias. El masón suele ofrecer tres fraternales abrazos, uno para la unión del cuerpo físico, otro para la del emotivo y otro para la unión del cuerpo mental. De este modo, al unir su realidad material, sus sentimientos y sus ideas (simbólicamente) se está tratando de abrazar al ser humano en su totalidad. Si practicamos este tipo de abrazo a conciencia, llegará un día en que lo sentiremos en cada uno de nuestros poros.

ABRIR: Abrir significa dar entrada a algo. El masón debe abrir su mente y su corazón para permitir que la energía del ritual penetre en él. La apertura será una clave importante en su proceso de aprendizaje. Al acto de comenzar una tenida masónica se le denomina «ABRIR los trabajos», y es necesaria la presencia de un mínimo de siete Maestros, lo cual significa que debe estar presente la energía de las siete fuerzas planetarias (Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio y Luna).

ACACIA: La acacia es ese árbol inmortal, cuyas hojas permanecen frescas tanto en invierno como en verano, símbolo por excelencia de lo que permanece, de lo que nunca se altera. Para el masón la acacia simboliza la búsqueda de los valores imperecederos, el camino hacia la maestría (la acacia aparece en el ritual de elevación al grado de Maestro).

ACEITE: En algunas culturas el aceite de oliva se utiliza en la curación de enfermedades, ya que el olivo simboliza el tránsito de la tierra de los deseos, creadora de perturbaciones y enfermedades, a la tierra de la paz mental, donde un pensamiento más elevado lo restablece todo. El aceite se utiliza también como lubricante, un facilitador que ayuda a que las cosas encajen en su realidad; derramado sobre lo establecido conseguirá que su engranaje se acelere. Como sucede con las máquinas, nos ayudará (simbólicamente) a desatascamos, a que la vida circule con fluidez, sin sobresaltos. Por otro lado, también representa el amor y la comprensión. El aceite es uno de los elementos que se utilizan en la consagración de una logia.

ACLAMACIÓN: La aclamación es ante todo un grito de alegría. Los masones utilizan la palabra «Huzé» como aclamación, y la repiten tres veces para mostrar su alegría en los distintos planos, físico, emotivo y mental. Huzé se relaciona con el báculo que los oficiantes elevaban al cielo en los momentos cumbre de las ceremonias y que hoy está representado por la vara del Maestro de Ceremonias.

ACTA: Los masones deben guardar memoria de los trabajos realizados, para acudir a ella siempre que sea necesario para avanzar. El acta es el escrito que consigna esa memoria.

ADORNOS: Los adornos en masonería son siempre símbolos que ayudan a la persona a avanzar en el camino del conocimiento, son señales. Todos los oficiales de la logia se cuelgan al cuello una «joya» alegórica del trabajo que deben realizar.

ÁGAPE: Ágape viene del latín «ágape, amor, amistad» y del griego «ágape» «comida fraternal de los cristianos primitivos». Los ágapes son comidas fraternales que realizan los masones, generalmente al final de una tenida (trabajo en logia). El alimento físico es una representación simbólica del alimento espiritual. Lo importante del ágape es poder compartir y ése es su principal objetivo. En algunas obediencias es obligatoria la participación en el ágape, ya que se toma como el colofón del ritual.

AGUA: El. agua es un elemento que simboliza las emociones. En su iniciación, el Aprendiz debe superar la prueba de Agua, en la cual se enfrentará a sus propias emociones, a sus prejuicios, a la necesidad de destacar por encima de los demás. El trabajo en el taller marca el camino de superación de los bajos instintos.

AIRE: Es un elemento que se relaciona con las ideas y la razón. El Aprendiz tiene que superar la prueba de Aire, en el transcurso de la cual deberá enfrentarse a sus propios condicionamientos, a sus dogmas, a las ideas que han enraizado en él con el tiempo.

ALBAÑIL: Albañil y masón son sinónimos. En el pasado los masones eran albañiles operativos que utilizaban las herramientas de su oficio para construir catedrales y dejar en ellas las señales que marcaban su crecimiento espiritual. Hoy usamos los mismos utensilios, pero en su vertiente simbólica.

ALQUIMIA: La alquimia es el proceso de transformación de los viles metales en oro. El masón, en su proceso alquímico, transmutará su piedra bruta en piedra cúbica, dejando las caras lisas para que encaje en el proceso de construcción. La masonería es en sí un proceso alquímico, puesto que busca transmutar los defectos, las imperfecciones del carácter, en cualidades que ayuden a que mejore la sociedad.

APLOMACIONES: Son los informes que tres maestros de una logia reúnen acerca de un profano que ha solicitado el ingreso en la masonería. Es necesario que tres tendencias superiores (maestros) aplomen a la nueva que pide entrar en los centros de decisión. Es un proceso muy relevante.

APRENDIZ: Es el primer grado de la masonería simbólica. El de Aprendiz representa el primer peldaño en el ascenso hacia la maestría. Todos debemos pasar por ese estadio y de hecho todos somos aprendices en algún aspecto de nuestra personalidad o de nuestra vida diaria. Lo importante es tener la voluntad de avanzar, de ir más allá de nuestra realidad actual. La actitud de aprendiz, de humildad, nos abrirá puertas ante los demás, que estarán así más predispuestos a compartir con nosotros sus logros.

ÁRBOL DE LA VIDA: El Árbol de la Vida es un símbolo, eje de la Cábala, que representa al hombre y al universo al mismo tiempo. Sus centros de energía representan los nueve estadios de progresión del ser humano para alcanzar la perfección. Cada uno de esos centros encuentra su representación en la logia a través de uno de sus oficiales, desde el Venerable Maestro (Kether), hasta el Guarda Templo (Hod).

ARQUITECTO: El arquitecto es el que traza los planos de la obra. En el taller masónico es el Venerable Maestro, el representante en la tierra del Gran Arquitecto del Universo. En nuestra vida ordinaria también deberíamos intentar, a imagen de la logia, que sea nuestro Venerable interno, la tendencia más experimentada de nuestro ser, el que trace los planos de las actividades a realizar.

ASTROLOGÍA: La astrología basa su actividad en el estudio de los signos del zodíaco, de las casas, de los planetas, de la relación entre ellos y de su influencia sobre el ser humano. Se relata en los libros antiguos que Dios creó el universo utilizando las energías del zodíaco y que cada persona está influenciada por esas fuerzas, dependiendo de su fecha de nacimiento. Las logias masónicas son la escenificación de la dinámica creadora, así que resulta lógico relacionar la masonería con la astrología. Si buscamos la relación entre los oficiales de una logia y los planetas el resultado será: el Venerable Maestro estará por encima de todos, sin correspondencia zodiacal, es dispensador de la voluntad; en el Orador encontramos la figura del planeta Urano, el que rechaza aquello que es disconforme a nuestra organización; en el Secretario encontramos a Saturno, el institutor de la reglas; en el Tesorero vemos a Júpiter, el que posee los medios, el poder de realizar; el Experto nos refleja la imagen de Marte, el que tiene atributos para rectificar lo incorrecto. En el Primer Vigilante vemos al Sol, el ejecutor de la voluntad del Venerable Maestro; en el Maestro de Ceremonias vemos a Venus, encargado de que la voluntad de arriba se ejecute en el mundo de abajo. El Guarda Templo nos refleja la imagen de Mercurio, encargado de la comunicación con el exterior, y en el Segundo Vigilante encontramos a la Luna, que contacta con el mundo de formación (se encarga de la formación de los aprendices). El estudio de la astrología ayudará a complementar la formación de un masón, porque lo ayudará a comprender, desde otro ángulo, el funcionamiento de la maquinaria cósmica y su aplicación a nuestra realidad.

AUMENTO DE SALARIO: Para un masón el aumento de salario es cuando se eleva a un grado superior. El dinero, en el simbolismo, representa los valores. Por tanto, la adquisición de nuevos valores debe traducirse en un aumento de salario, a todos los niveles.

AUTORIDAD: La autoridad de la logia está representada por el Venerable Maestro, que es el único capaz de retirar la palabra a un hermano cuando considera que sus emociones han tomado el mando de su nave. El Venerable representa nuestro Ego Superior, esa chispa divina que hay en nosotros y que debería dictar nuestra conducta, por lo menos cuando estamos en el «templo».

AZÚFRE: Es un elemento marciano que nos marca la necesidad de luchar contra lo arbitrario, contra lo que está fuera de lugar, contra lo que nos ata a la rutina. También representa, por su relación con el fuego, la fuerza de arranque que debemos poner en cada una de nuestras actividades.

BÁCULO: El báculo es la vara que utiliza el Maestro de Ceremonias para actuar en el ritual. Representa la unión del cielo y de la tierra, la conexión del espíritu con la realidad material.

BANQUETE: Véase ágape.

BATERÍA: Para los masones la batería representa los tres aplausos (en grado de Aprendiz, el Venerable y los vigilantes golpean la mesa con sus malletes) con los que muestran su alegría. Se realiza en la apertura y en el cierre de los trabajos, además de en otros momentos del ritual.

BIBLIA: La Biblia es un libro escrito con un código simbólico que contiene las claves para comprender la evolución del ser humano, es como la noticia explicatoria de nuestro desarrollo. Su lectura debe ser progresiva y acoplarse a la capacidad de comprensión de quien la lee. La Biblia es el libro que generalmente se coloca sobre el ara del altar según prescriben los rituales; sirve para que sobre él presten juramento o promesa los candidatos en diversas ceremonias.

BOAZ: «Boaz» es el nombre que recibe la columna donde cobran su salario los Aprendices masones. Boaz se compone de B, que significa «en», y de oaz, «fortaleza», dando a entender que esta columna está establecida «en fortaleza». Representa, en el orden simbólico, las normas, la estructura, el aprendizaje a través de la experiencia.

CÁBALA: «Cábala» significa tradición oral, entendiendo por ello esa parte de las enseñanzas tradicionales que nos vienen de Moisés. La Cábala nos describe cómo fue creado el mundo. Su eje principal y el que nos ayuda a decodificarla es el Árbol de la Vida, un esquema que habla sobre el ser humano (como microcosmos) y sobre la evolución del mundo (como macrocosmos). Véase Árbol de la Vida.

CADENA DE UNIÓN: La Cadena de Unión es una rueda de energía que realizan los hermanos del taller antes de terminar sus trabajos. Todos se sitúan en círculo, las tres luces se ponen juntas delante del altar (Venerable 1.° y 2.° Vigilante) y entrelazan sus manos para generar una conexión energética, y el Venerable realiza una petición en nombre de la masonería en general o de uno de sus miembros en particular (en el caso de haber un hermano enfermo o en apuros). Es el único trabajo que se realiza en la logia sin guantes.

CADUCEO: El Caduceo es una vara, generalmente en forma de falo erecto, que utilizaban los antiguos sacerdotes para realizar sus rituales. Representa la unión de Dios con el hombre, del espíritu con la materia.

CAÍN: A Caín se le considera el primer masón que habitó la tierra. Es el padre de la generación de los constructores, de los que buscan la luz por el camino del conocimiento. En el relato bíblico Caín es el hermano de Abel, el precursor de la fe. En el proceso natural de las cosas, el conocimiento siempre mata a la fe, lo cual explica el fratricidio entre Caín y Abel. El arquitecto del templo del rey Salomón, el instruido Hiram Abiff, fue un descendiente de la rama de Caín.

CALAVERA (esqueleto): El candidato encuentra una calavera en el Gabinete de Reflexión. Representa el esqueleto, la estructura primera, la base constitutiva de las cosas. Es lo primero que se forma en el ser humano y lo último que queda cuando se muere. Representa, simbólicamente, por un lado una realidad perdurable, algo que soportará el paso del tiempo, y por otro, el nacimiento de una construcción firme.

CÁLIZ DE LA AMARGURA: El Cáliz de la Amargura es un agua avinagrada que debe beber el candidato en su iniciación cuando pasa por la prueba de Fuego. Simboliza los momentos amargos a los que nos lleva toda nueva experiencia cuando está en sus albores, pero al mismo tiempo también representa la dulzura que se siente cuando se llega hasta las últimas consecuencias de una realidad. El mensaje que transmite es: «cuando una experiencia te haga beber el Cáliz de la Amargura, debes perseverar, la dulzura de un resultado positivo llegará».

CANDIDATO: Deriva del latín, candidus, «ser blanco», relacionado con el vestido blanco con el que vestían los candidatos en el siglo xv. Se llama candidato a aquella persona lista para penetrar en los misterios de la masonería. El blanco es el color de la pureza y hacer que vistieran ese color simbolizaba que los candidatos debían entrar limpios de impurezas profanas, de emociones desbordantes.

CAPAZO: El capazo es un recipiente cuadrado (cuando lo utiliza el peón) o redondo (cuando es del albañil) que sirve para preparar el material que se va a utilizar para la construcción. En él se mezclan los elementos hasta que alcancen la textura necesaria. El capazo en el orden simbólico representa ese espacio en que debemos mezclar los elementos de nuestra vida antes de utilizarlos. Es como la paleta de los pintores. El capazo nos sugiere: «antes de hablar con una persona, mezcla las ideas que vas a transmitir con las emociones que ella puede sentir cuando se las comuniques, y cuando tengas cierta seguridad sobre las consecuencias, aplica tu material. Así te evitarás resultados inesperados».

CINCEL: El cincel es un instrumento que se utiliza, junto con el martillo, para pulir la piedra bruta, es decir, para moldear nuestra realidad. Representa la inteligencia, el discernimiento que se necesita para realizar la obra en condiciones y ayudar a que las circunstancias (las piedras o mahones del edificio) encajen las unas en las otras de forma armónica. En nuestra vida es importante utilizar el cincel para poder controlar la fuerza del martillo.

CINCO: Cinco es el número evolutivo que le corresponde al grado de Compañero. Representa la fuerza, el trabajo y la capacidad para corregir errores. Tiene una relación directa con el Vitriol (véase Vitriol).

CÍRCULO: El círculo es el símbolo de la perfección. Representa el espacio en el que debemos desarrollar nuestra obra. Con la ayuda de un compás hemos de delimitar el ámbito de actuación de nuestras acciones. Si, por ejemplo, queremos dedicarnos a vender pan, deberíamos trazar un círculo alrededor de nuestro barrio (para empezar), porque si el ámbito de actuación es demasiado grande corremos el peligro de dispersarnos y de perder la energía por el camino (o el dinero invertido).

COLUMNA: El taller masónico, al igual que el Árbol de la Vida, se sostiene sobre tres columnas: la de la tolerancia, la fe y la armonía (a la derecha); la del rigor, las normas y la estructura (a la izquierda) y la del equilibrio (en el centro). En masonería la de la izquierda se llama «Boaz» y la de la derecha «Jakin» o «Jachin».

COMPAÑERO: El de Compañero es el grado intermedio entre el Aprendiz y el Maestro. Su principal función es la de ser tierra donde arraigue el conocimiento. Debe ser como una esponja que reciba información y la guarde en su interior, esperando el momento de poder exteriorizada. El Compañero deberá trabajar el control de los sentidos y el desarrollo de las artes, lo cual le ayudará a alcanzar la maestría.

COMPÁS: El compás se utiliza en el comienzo de la obra, de cualquier obra, para delimitar el espacio en el que ésta debe realizarse. Sirve para definir límites, a imagen y semejanza de cómo lo hizo el Gran Arquitecto del Universo al realizar su obra cósmica. El libro sagrado de la ley relata que Dios trazó un círculo en el espacio y que en él edificó nuestro Sistema Solar. El compás es el utensilio primordial del Maestro.

CONSAGRACIÓN: La consagración es la ceremonia a través de la cual se convierte en sagrado lo que era profano. Simbólicamente representa un tránsito entre un estado primitivo y otro superior. Realizar una ceremonia significa darle una importancia, pero también tomar conciencia del paso que se está dando. La Iniciación de un profano al grado de Aprendiz, el paso de éste a Compañero y finalmente a Maestro son en sí consagraciones, aunque es más frecuente utilizar esta palabra para la puesta de largo de una logia.

CONSTRUCCIÓN: El arte de los masones era el de construir, antiguamente, monumentos y catedrales. Hoy nos hemos vuelto más filosóficos y dedicamos nuestro tiempo a la construcción de nuestra personalidad. Pulimos los defectos, limamos las imperfecciones y procuramos después aplicar estas mejoras en nuestro comportamiento diario.

CORINTIO: La columna corintia es la más adornada de las tres que decoran una logia y corresponde a la etapa de Maestro, cuando ya se domina el arte de la construcción.

CUERDA: La cuerda representa, simbólicamente, nuestra atadura a los condicionamientos materiales, las obligaciones laborales, los compromisos que nos alejan de nuestra personalidad espiritual. Por eso el candidato entra por primera vez en una logia con una cuerda al cuello y sale de ella libre.

DERECHA: La derecha, en el ámbito simbólico, representa el futuro, el avance, lo que está más allá, lo que resulta desconocido. Cuando en la logia se avanza hacia Oriente, hacia la luz, el pie derecho debe andar a la zaga del izquierdo y hacer escuadra con él, siguiendo su ritmo. De este modo estaremos equilibrando las experiencias adquiridas en el pasado, lo que ya hemos asimilado, con las que queremos conseguir, que representan el futuro.

DESBASTAR: En masonería se utiliza la expresión: desbastar la piedra bruta, significa pulirla, eliminar las imperfecciones. Si aplicamos este concepto a una persona diremos que se refiere a mejorar su carácter, a corregir sus defectos, a ir limando los aspectos más ásperos de su personalidad.

DIOS: Es uno de los múltiples nombres con los que se conoce al creador. En masonería se utiliza el de GADU (Gran Arquitecto del Universo). En nosotros representa lo más elevado, la tendencia que debería dirigir nuestros pasos. En una logia el Venerable Maestro es el representante de Dios en el templo.

DÓRICO: De las tres columnas que soportan el templo, la dórica es la más sencilla y al mismo tiempo la más práctica. Al verla se tiene la impresión de que está ahí para soportar un peso, el del primer aprendizaje, el que resulta de la iniciación. Es la columna donde reciben su salario los Aprendices masones y nos indica que estamos ante una etapa sin adornos, sin florituras, que resultará rudimentaria pero eficaz.

ESCALERA: La escalera es un símbolo de la ascensión a través del esfuerzo y también un medio de comunicación entre dos realidades alejadas entre sí. El Árbol Cabalístico tiene 32 senderos, de igual modo que en la masonería hay 32 grados, más el 33 que es la culminación de un recorrido que conduce a la suma perfección. La Cábala nos dice que nuestra obra humana consiste en bajar los peldaños que van de nuestro ser espiritual a la realidad material, para luego subir las experiencias realizadas en el mundo de abajo hasta nuestro yo-eterno para enriquecerlo con ellas. Esta subida es la descrita por los alquimistas mediante ese proceso de purificación de los metales, y la que tiene lugar en nuestras logias a medida que ascendemos hacia ese mítico grado 33.

ESCUADRA: La escuadra es el símbolo del recto proceder. Permite edificar un muro vertical con relación a una superficie horizontal. Para que algo sea estable, las paredes, en relación con el suelo, deben formar un ángulo de 90 grados. La rectitud simbolizada por la escuadra representa el recto proceder entre el designio que llega de nuestra voluntad y el entorno social, el marco material en el que nos movemos. El respaldo de una silla tiene forma de escuadra, y nos permite apoyarnos. En cualquier actividad que iniciemos debemos tener un punto de apoyo.

ESPADA: La espada es el signo del discernimiento, el arma que nos permite llevar el combate de la vida, con rectitud, sabiendo lo que queremos y adónde vamos. La espada flamígera, en el momento de la iniciación, debe servir para cortar los lazos que nos atan a una personalidad arcaica, a unas tendencias que se quedaron atrás, que murieron en el Gabinete de Reflexión.

EXPERTO: Experto (del latín, expenus), «que tiene experiencia». En el taller es el que se encarga, con mano firme y segura, de marcar el tránsito que realiza el candidato para pasar del mundo profano al sagrado. En el orden simbólico, el Experto representa esa tendencia interna que nos permite rectificar los errores y que nos lleva de la mano a superar los tropiezos, los conflictos cotidianos. En cuanto nos veamos obstruidos en una situación, debemos llamar a nuestro Experto particular.

FE: La fe es la precursora del conocimiento, es la fuerza que nos impulsa a ir en una dirección sin saber exactamente lo que vamos a encontrar en el camino. La fe está marcada por el camino de Abel y es asesinada cada vez que alcanzamos el conocimiento. La fe es la que se enseña en las iglesias exotéricas, mientras que en lo alto de su edificio aparece el gallo precursor de un conocimiento que está naciendo del alba de una nueva realidad.

FRATERNIDAD: Fraternidad viene de la palabra latina frater, que significa «hermano». Así, la fraternidad estará formada por un grupo de hermanos. Hermano viene de germanus, «verdadero, auténtico». De este modo tendremos que una fraternidad es un grupo de personas auténticas y verdaderas, que persiguen un fin común y que comparten unas mismas ideas. La masonería es una fraternidad.

FUEGO: El Fuego, en el ámbito simbólico, es un elemento que se manifiesta como voluntad creadora en su aspecto positivo, ya que en el negativo quema. En la iniciación, el candidato debe pasar por la purificación del fuego (en la cuarta prueba), en ella le será revelada una de las claves principales en su proceso de transformación interior. El fuego también simboliza la espiritualidad y la luz. Cuando el fuego aparece en la vida de una persona, es el momento de elevarse, de modificar nuestros intereses.

GABINETE DE REFLEXIÓN: El Gabinete de Reflexión es una cámara oscura, iluminada tan sólo por la luz de una vela, y amueblada con una mesa cubierta con un manto negro y con una silla. Está adornado con elementos simbólicos. Está situado en un sótano (real o simbólico), sus paredes están pintadas de color terroso, como en roca viva, para que se asemeje lo más posible a una gruta. El Gabinete de Reflexión simboliza el interior del ser humano, donde mora la conciencia. Para iniciar el camino que le conducirá al mundo espiritual, la persona debe descender a sus «sótanos» y tomar conciencia de sus poderes internos, ya que en su fondo humano se encuentra la clave de su conocimiento.

GALLO: El Gallo es el anunciador de la luz. Cuando estamos rodeados de tinieblas, nos informa de una nueva realidad. El Gallo canta antes de que la luz llegue al horizonte, por eso en la Biblia la negación de Pedro llegó antes de que cantara, es el momento de la traición. En cambio, después del canto del Gallo las conciencias se iluminan.

GEOGRAFÍA: La geografía se encarga del estudio de la superficie de la tierra y nos marca la situación de los continentes, de los países, de los pueblos. El masón utiliza la geografía para situar su realidad en el contexto de su vida. Sabe que el Sol sale por el Este y se pone por el Oeste, del mismo modo que el Venerable (que dirige los trabajos de la logia) se sienta en el Este y desde allí se inician sus trabajos. También sabe que los viajes en logia deben dirigirle hacia Oriente, pero que al terminar la sesión deberá volver a Occidente. Dicho de otro modo, es consciente de que su elevación espiritual (Oriente) es momentánea y que después de trabajar en su templo interno deberá volver a la realidad mundana (Occidente). Al masón le resultará muy útil el estudio de la geografía para saber dónde está en cada momento.

GEOMETRÍA: La geometría es el estudio de las leyes o principios matemáticos fundamentales que nos ayudan a tomar la medida de la naturaleza, de la tierra. Podríamos decir que los masones utilizan la geometría y sus figuras para tomar la medida de la realidad que están viviendo en el templo y poder utilizar después esas mismas medidas y aplicarlas a su vida profana.

GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO: Nombre con el cual la masonería designa a Dios. Simbólicamente representa al ser interior, a esa chispa divina que todos tenemos y que debería guiar nuestras acciones. Pero como nuestros sentidos están obturados, la masonería ayuda a abrir de nuevo los canales de comunicación internos a través de su ritual.

GRANADA: Encima de las dos columnas que presiden la entrada del templo podemos ver una granada. Esta fruta está formada por pequeños granos muy unidos los unos a los otros. La granada será un símbolo de unión, pero también indica que los masones buscan un objetivo común. Los granos de la granada son dulces, lo dulce simboliza amor y éste, comprensión. De este modo, podemos apuntar que el objetivo común de los masones es la comprensión y puesto que esta fruta está en lo más alto de las columnas, nos referiremos a la comprensión de las leyes que rigen «arriba», las que mueven el universo. La búsqueda de un frente común que anima a los masones hace que en las tenidas (reuniones) nadie discuta, sino que cada cual aporte su grano de arena para alcanzar una más alta comprensión del universo exterior y del interno.

GRIAL: Etimológicamente viene de «greal», y se dice que Santo Grial significa en realidad «sangre real». En terminología esotérica la sangre es la que contiene las experiencias vividas por una persona. Así, podríamos determinar que la búsqueda del Santo Grial es la búsqueda simbólica del conocimiento real, del que nos permitirá realizar el proceso alquímico de transmutar nuestras imperfecciones.

GUANTES: Los guantes sirven al masón para darse cuenta de que el trabajo de transmutación interior debe realizarse de forma progresiva y con delicadeza.

GUARDA TEMPLO: El principal cometido del Guarda Templo es vigilar la entrada de la logia y controlar que ésta se encuentre a cubierto de indiscreciones profanas (que ningún intruso circule por sus inmediaciones). Es el encargado de la comunicación con el exterior. Cuando estamos realizando un trabajo profundo, escarbando en nuestras raíces, es importante concentrar la energía y evitar distracciones. En nuestra vida profana también encontramos guardias de seguridad que custodian la entrada de numerosos locales para evitar que penetren los indiscretos.

HE: He es la segunda y la cuarta letra del nombre de Jehová (Yod-He-Vav-He), además es la palabra de pase en el grado de Compañero. El primer He significa la tierra donde debe arraigar la semilla plantada con anterioridad (en la etapa de Aprendiz). Representa el estadio de la confianza en algo que todavía está por alcanzar. En cambio, el segundo He es el fruto, que contiene la semilla de futuras realizaciones.

HERMANO: Hermano (viene del latín, germanus), «verdadero, auténtico». El hermano será aquel ser auténtico que piensa de la misma forma que nosotros. Los masones somos todos hermanos, compartimos un ideal y un objetivo y tratamos de ser auténticos.

HERMES: Hermes es el nombre griego de Mercurio. Se dice que en el Olimpo Mercurio era el encargado de comunicar los mensajes de los dioses a los humanos. Su labor simbólica es la de transmitir aquí abajo las consignas que vienen de arriba. En el cuerpo humano, Hermes sería el encargado de conseguir que los pies reciban los dictámenes del cerebro. En una logia, el Guarda Templo es quien se encuentra más alejado del Venerable y el encargado de transmitir sus órdenes al exterior, al mundo profano.

HIJOS DE LA VIUDA: Caín fue llamado «el hijo de la viuda», porque fue engendrado por la serpiente, a la que después dio muerte Jehová. Quedando así Eva viuda de la serpiente. En lo sucesivo, a los herederos de la tendencia de Caín, a los masones, se les ha denominado «los Hijos de la Viuda».

HIRAM ABIFF: Hiram Abiff, el hijo de la viuda, fue el arquitecto encargado de construir el templo del rey Salomón. Era un representante de la línea de Caín-Cam, es decir, un hombre hábil en el arte de las construcciones y en el dominio de la piedra. Por primera vez, Abel-Salomón y Caín-Hiram colaboraron en la realización de una obra.

HOSPITALARIO: En cualquier fraternidad que se precie, uno de los primeros deberes a cumplir es el de atender a los hermanos enfermos. Se encarga de esta labor el Hospitalario que, tras visitarlos, dará noticia a la logia. En las familias suele haber un miembro que ejerce de Hospitalario y que se encarga de cuidar a los más necesitados. En nuestra organización interna también debe existir un Hospitalario, que visitará las tendencias menos favorecidas. Significa que debemos estar atentos a las partes que reclaman nuestra atención y que cuando sintamos que la tristeza, la melancolía, la apatía, el cansancio asoman, en lugar de taparlos con una larga lista de actividades, mandemos al Hospitalario, es decir, que le hagamos caso, que tomemos conciencia de que ese sentimiento existe.

HOZ: La hoz o guadaña (que se encuentra en el Gabinete de Reflexión) nos recuerda la conveniencia de cortar, a medida que sea necesario, las experiencias cosechadas durante el tiempo pasado, a fin de que nuestro campo de aprendizaje permanezca libre y limpio para una próxima plantación.

HUZÉ: Huzé es el grito de alegría de los masones, y debe repetirse tres veces. En viejos libros tradicionales puede leerse que en el antiguo Egipto se llamaba Huzé al báculo que los oficiantes elevaban al cielo en los momentos cumbre de las ceremonias y que hoy pervive en la vara de nuestro Maestro de Ceremonias.

ILUMINACIÓN: La iluminación es uno de los momentos clave de la ceremonia masónica, es cuando solicitamos que la luz de arriba se plasme aquí abajo. Es decir, es una manera de pedir iluminación para la realización de nuestros trabajos. La luz, en términos simbólicos, significa comprensión y, al requerirla, estamos conectando con nuestra personalidad superior para que nos ilumine. Las luces de la logia se encienden en el momento de iniciar los trabajos para que nuestra labor sea justa y perfecta, y se apagan cuando los finalizamos.

INICIACIÓN: El proceso de la Iniciación es como la metamorfosis del gusano de seda que se convierte en mariposa. Todos guardamos en nuestro interior una personalidad oculta, superior, que lanza destellos a la conciencia para hacerse oír. La Iniciación marca el comienzo de la conexión con esa personalidad. Para conseguirlo deberemos realizar viajes, tal como indica el ritual, simbólicos, anunciadores de pruebas, de obstáculos y contratiempos, ya que esos viajes nos avisan de penosos desplazamientos en el orden emotivo interno, tanto en lo que se refiere a los sentimientos, como a los pensamientos, ideales, ilusiones, creencias, los cuales, al modificarse, exigirán finalmente un cambio en las realidades físicas, cambio de hábitos, de costumbres. De este modo, la persona que pasa por una iniciación estará modificando el sentido de su realidad y apostará por un cambio profundo en sus raíces, que se irá ejecutando de forma pausada y metódica, con la ayuda de gente que ya ha recorrido este camino, sus nuevos hermanos.

INSTALACIÓN: Se utiliza el término instalación cuando al principio de un curso masónico se instala en el trono del rey Salomón a un nuevo Venerable Maestro. Simbólicamente representa el momento en el que una nueva tendencia interna accede al trono de nuestra psique. Le concederemos un espacio de tiempo para dirigir los trabajos que deben realizarse en nuestro templo interno, sin ruido de martillos (en silencio), y cuando haya terminado analizaremos los resultados. Este ritual también se sucede de forma cíclica en la vida profana cuando es instalado un nuevo presidente de gobierno.

IZQUIERDA: En el orden simbólico la izquierda representa el pasado, aquello que ya dominamos por haberlo experimentado. Comentan los intérpretes de los símbolos que cuando nos hacemos daño en la parte izquierda del cuerpo el destino avisa de que está emergiendo a nuestra realidad un problema del pasado.

JAKIN O JACHIN: Es el nombre que está inscrito en la columna donde reciben su salario los Compañeros. Jachin deriva de Jah, «Jehová» y de achin, «establecer», significa que el GADU establecerá su morada en la tierra elegida. La columna de la derecha representa la belleza, la armonía y la comprensión.

JÓNICO: La columna jónica es el lugar en el que los Compañeros cobran su salario. Se nota que está más elaborada que la dórica, que ha «crecido» con respecto a su etapa anterior, la de Aprendiz.

JURAMENTO: Es una fórmula que se utiliza para mostrar la voluntad de la persona de llevar aquella realidad (el juramento) hasta sus últimas consecuencias. En masonería los juramentos se llevan a cabo sobre el volumen de la ley sagrada, que suele ser la Biblia, simbolizando así que un juramento es siempre un pacto mental, razonado (se hace sobre las leyes cósmicas) en lugar de un compromiso sentimental o emotivo, motivado por las pasiones del momento.

KÁBALA: Véase Cábala.

LLIBERTAD: La libertad es una de las premisas fundamentales para que una persona sea admitida en la institución masónica. Pero dado que en la mayoría de los países donde se practican nuestros ritos las leyes vigentes ya la amparan, estaremos hablando de una libertad simbólica, la que nos lleva a desprendernos de los condicionamientos que crean nuestras pasiones. Es lógico que así sea, ya que una gran parte del trabajo que se realiza en la logia está dirigido a conectar con nuestro ser divino, y para conseguirlo debemos dejar atrás las emociones.

LLANA: En el arte de la edificación la llana sirve para extender el yeso que viste la pared. Con la llana se cubren las imperfecciones, se alisan las asperezas, se superan los problemas anteriores, se aplanan las diferencias. El masón utilizará la llana en su vida para corregir situaciones conflictivas, tanto en el ámbito material, como en el emotivo o en el de las ideas, pero en lugar de yeso utilizará ese elemento alquímico llamado «perdón».

LOGIA: Una logia es un espacio cerrado, adornado con símbolos, donde se realizan los trabajos masónicos. En el orden simbólico representa nuestro habitáculo interior, el espacio reservado al crecimiento espiritual. Todos deberíamos tener, a imagen de esa logia, un espacio privado en el cual poder meditar, rezar, pensar, sin la interferencia de las realidades profanas, donde rendiríamos culto a nuestra personalidad superior.

LUCES: En una logia se denominan «luces», además de a las velas que se encienden al inicio del ritual, a los tres principales oficiales: el Venerable Maestro, el Primer y Segundo Vigilante. Se les llama así porque son los encargados de abrir y cerrar los trabajos y conducen a los obreros del descanso al trabajo y del trabajo al descanso, iluminando así su camino, el Venerable, el de los Maestros; el Primer Vigilante, el de los Compañeros, y el Segundo Vigilante, el de los Aprendices.

MAESTRO: Es el tercer grado de la masonería simbólica. El Maestro tiene la capacidad de ordenar las cosas según las reglas del real arte. Son en la logia los encargados de transmitir sabiduría y de enseñar el arte de la construcción de la personalidad. Cuando en nuestro interior una tendencia alcanza el grado de Maestro, ya está capacitada para enseñar y para compartir con las demás.

MAESTRO DE CEREMONIAS: Es el oficial de la logia encargado de cuanto se relaciona con el ceremonial. Además, cuida de que cada hermano ocupe el puesto que le corresponde según su grado y dignidad. Ha de ser una persona de buenos modales, trato afable y don de gentes, porque representa la diplomacia en la logia y se encarga de que las órdenes del venerable se ejecuten con armonía.

MALLETE O MARTILLO: El mallete o martillo es un elemento imprescindible en una obra. Representa la fuerza de voluntad que debemos poner en cada una de nuestras acciones para que lleguen a buen término. Por otro lado, es preciso saber controlar la fuerza que ponemos en cada golpe de martillo para que sea la adecuada a la tarea que estamos emprendiendo. Un exceso de voluntad nos conducirá al voluntarismo y a imponer nuestro criterio.

MANDIL: El mandil es el vestido con el que se atavía el masón para realizar su labor en logia. Con ello se quiere indicar que está dispuesto a realizar un trabajo sucio. Todos los trabajos de construcción comportan un cierto nivel de suciedad. Para transformar la materia, moldearla, forjarla, quebrantarla, sacar de ella su utilidad, es necesario pasar la esponja por la parte de polvo, de fango que hay en ella. Pretender salir inmaculado del trabajo en la obra es utópico. Es inevitable que en la labor diaria las vestimentas se ensucien, pero debemos conseguir que la suciedad quede adherida a la parte más extrema de nuestras vestiduras, de donde sea posible erradicarla con facilidad. Tendremos que pactar, que llevar a cabo una estrategia para realizar la obra con la máxima pureza. La personalidad sagrada, simbolizada por el vestido que llevamos, es fortalecida por el mandil masónico que, siendo un emblema de servicio, representa también ese escudo protector que antiguamente los dioses daban a los héroes para que salieran triunfantes del combate.

MASÓN: Es el término con el cual se designa a los miembros de la fraternidad llamada masonería. Masón significa constructor. Pero en el orden simbólico masón es toda aquella persona que ha apostado por una superación personal, que busca un más allá, que indaga sobre las leyes que rigen en el universo y que aplica sus conocimientos para la mejora de la vida de los que están a su alrededor. Masón es aquel que se siente hermano de sus hermanos, que comparte el anhelo de un mundo mejor.

MASONERÍA: La masonería es una hermandad de constructores que en el pasado se dedicaban a levantar catedrales y que ahora actúan, en el plano filosófico, en la construcción de la personalidad interna. Sus miembros se aplican el calificativo de hermanos. Uno de sus objetivos primordiales es la búsqueda de la perfección, tratando de descubrir las leyes que operan en el "universo, a fin de ajustar su comportamiento humano a ellas. Sus miembros, los masones, trabajan en un lugar cerrado para evitar cualquier tipo de interferencia y tratan de pulir sus imperfecciones para convertirse en personas más completas. Huyen de cualquier dogmatismo y son apolíticos, aunque respetan todas las ideas, siempre que se fundamenten en la libertad. Admiten gente de cualquier culto religioso y llaman al creador GADU (Gran Arquitecto del Universo).

MEDIANOCHE: Medianoche representa, en el ámbito del simbolismo, la puesta del Sol, el momento en el que los masones se retiran y finalizan sus trabajos. Dado que el Sol es el rey de la creación, el que da vida a todos los seres, también es el encargado de vigorizar los trabajos masónicos y, cuando se pone, marca el momento de retirarse a meditar, de empezar la asimilación de lo que se ha realizado. Los masones, los operativos y los que lo son de corazón, deberían dedicar unos minutos diarios a analizar los trabajos realizados durante el día, de este modo serian capaces de rectificar sus errores.

MEDIODÍA: Mediodía es el momento en que los masones inician sus trabajos. En los libros antiguos, sobre todo los que versaban sobre rituales, se solían consignar algunas erratas para que sólo pudieran acceder a la «verdad» los iniciados. Una de las más comunes era llamar a la salida del Sol «mediodía». Los masones inician sus trabajos cuando el astro Sol sale por el horizonte y los terminan cuando se pone.

MUERTE: La muerte representa, simbólicamente, un tránsito entre un estadio, una forma de ser determinada, y otro más elevado. Así, a la persona candidata a masón se le pide que haga su testamento (en el Gabinete de Reflexión), que deje atrás una serie de condicionamientos que la ataban a una forma de ser. Nuestros sentimientos, las ideas, deben morir y dar paso a ideas y emociones de orden superior.

NIVEL: El nivel sirve para constatar la nivelación del edificio. Es preciso que en esa construcción cada parte de la obra se eleve al mismo ritmo. Antes de pasar a las realizaciones sociales, debemos aplicar el nivel a nuestra psique, a fin de evitar desarrollar excesivamente un lado y permanecer a ras de suelo por el otro. Es decir, si nosotros nos elevamos, si se produce una expansión en la conciencia y descubrimos maravillosas realidades, es preciso que esa elevación sea compartida por nuestros compañeros de existencia. Nuestra acción espiritual, intelectual debe dirigirse a ellos, a nuestra esposa, a los hijos, a los amigos íntimos, a los compañeros de trabajo, de partido, de club. Nuestro crecimiento debe ser nivelado. En nuestras acciones diarias, el cuerpo físico (las actividades materiales), el cuerpo emotivo (nuestros sentimientos) y el cuerpo mental (las ideas y los razonamientos) deben crecer de forma uniforme. Actuar, sentir y pensar han de ser una realidad conjunta y nivelada.

NOMBRE SAGRADO: El trabajo en una logia consiste principalmente en conectar con nuestra personalidad profunda, aquella que está puliendo su piedra bruta (sus imperfecciones). Para conseguirlo, debemos desconectar de la profana, la que está activa la mayor parte del tiempo. Si me llamo Juan y en mi vida diaria todo el mundo me llama Juan, es lógico que cuando quiera desconectar de esa realidad, cuando me una a gente con objetivos distintos y quiera trabajar a niveles más profundos, utilice un nombre diferente De este modo me resultará más sencillo darme cuenta de que muevo mecanismos de otro orden.

OBRERO: Obrero es aquel que trabaja para la mejora de la obra. A los masones se los llama obreros del templo del rey Salomón, esa gran obra que se realizó sin ruido de martillos y que sigue llevándose a cabo día a día en el interior de cada masón.

OCCIDENTE: El Occidente representa en el orden simbólico la puerta de entrada al camino espiritual. La primera vez que la franqueamos se nos presenta estrecha, nos obliga a agachamos, pero a medida que avanzamos en el camino del conocimiento, se abre cada vez más.

ORADOR: El Orador representa la sabiduría del taller, es el encargado de evaluar si los trabajos se han realizado de forma justa y perfecta. En el transcurso de un debate, cuando toma la palabra el Orador, nadie más puede dar su opinión, ya que a él le compete decir la última palabra. Se sienta en Oriente, a la derecha del Venerable Maestro.

ORIENTE: Es el lugar donde se sitúa el Venerable Maestro y representa la conexión con el nacimiento espiritual. Es el punto cardinal en el que está nuestro Ego Superior, esa chispa divina cuya representación en la logia es el Venerable Los trabajos se realizan mirando hacia Oriente, hacia el Este, donde nace el Sol, donde nace la esperanza de un mañana llena de sabiduría y amor.

PACIENCIA: La paciencia es una de las virtudes que deben jalonar la vida de un masón (y de todo ser humano) porque el camino hacia el conocimiento es largo y lleno de incertidumbres e inclemencias y la prisa será mala consejera. Pero es preciso aclarar que la paciencia es una actitud activa, nunca pasiva. Ser paciente significa saber sembrar en el momento de la siembra y cosechar en el momento de la cosecha.

PALABRA: La palabra es para el masón, habitualmente, un signo de reconocimiento que ayuda a identificar a los que caminan por el mismo sendero. El Venerable Maestro, como representante del GADU, es el único en la logia que tiene la potestad de retirarle a alguien la palabra. En las antiguas logias, el Aprendiz se mantenía en silencio hasta su pase a Compañero.

PASOS DE MARCHA: En la logia se camina en escuadra. El templo es un lugar activo, lleno de fuerza, y las corrientes de energía generadas por los pensamientos de quienes la componen fluyen a lo largo del pavimento mosaico. Cuando se camina haciendo escuadra se está aprovechando toda esa energía, sin desperdiciar una gota, para seguir energetizando el lugar. En la vida profana representa la necesidad de vivir las experiencias de forma completa, sin atajos, utilizando toda la energía disponible.

PAVIMENTO MOSAICO: El pavimento de una logia es de losetas alternativamente blancas y negras, que simbolizan la diversidad y la dualidad. La primera información a extraer es que lo blanco y lo negro se comunican, que la loseta negra marca el lugar de inicio y el final de la blanca, y viceversa. La marcha ritual enseñará a caminar alternativamente sobre unas y otras, y aprenderemos que la ley de la alternativa es algo que nunca se puede evitar. En el pavimento mosaico existen dos caminos, el del profano y el del iniciado. El primero cruza las losetas por la mitad. El segundo las atraviesa por sus líneas divisorias, pisando la blanca y la negra simultáneamente. Es decir, la única manera de evitar que se cumpla la ley de la alternativa en la vida social; la única forma de conseguir que después de lo blanco venga lo negro, que la buena suerte deje paso a la mala, es que ambos actúen simultáneamente. La comprensión de este acto ritual nos ayudará a razonar y a actuar de forma moderada.

PIEDRA: La piedra es un símbolo de inteligencia primaria. En la masonería las piedras se tienen que tallar, pulir, esculpir, prepararlas para encajar una con otra para ir levantando el templo. La piedra es el primer peldaño hacia la comprensión de la dinámica cósmica. Pulir la piedra significa asimilar progresivamente nuestro avance por el camino del crecimiento personal hasta que la ciencia espiritual y la ciencia humana sean una misma cosa.

PIES: Los pies, en el orden simbólico, representan el alma. Ésta es la razón por la cual en el transcurso de la Iniciación, en el viaje de Agua, al candidato se le lavan los pies, simbolizando con ello que su alma está despertando a una nueva realidad y debe penetrar en ella limpia. Algunos rituales han eliminado de forma arbitraria este paso del ritual, pensando que el lavado de pies resultaba humillante, pero han olvidado que se movían en un mundo de símbolos.

PERFECCIÓN: La perfección es un ideal que todos debemos perseguir, es como la liebre que aparece en la carrera de los galgos, resulta imposible que la alcancen, pero su visión los estimula a correr. Es importante actuar de acuerdo con este ideal, por eso en el ritual de cierre el Orador informa de que los trabajos han sido justos y perfectos.

PLANCHA: En la antigüedad, los masones esculpían sus símbolos encima de la piedra y grababan planchas. De entonces surge la costumbre de llamar «plancha» a cualquier escrito que se presente en la logia. Como todos ellos van dirigidos a esculpir la personalidad profunda, llamarlos planchas les concede un valor más auténtico, más duradero (como el de la piedra).

PLOMADA: La plomada es un hilo del que pende un pomo de plomo. Sirve para medir la rectitud de la obra, pero en lugar de medirla con relación a la superficie como la escuadra, lo hace desde la altura, en relación con el espacio espiritual en que está ubicada la obra. El edificio debe ser útil para los propósitos humanos, pero es preciso que sirva para cambiar al hombre, para desarrollar su dimensión espiritual, que sea recto con relación a ese algo invisible que es la esencia que anima todo impulso creador.

PRIMER VIGILANTE: El Primer Vigilante es el encargado de dirigir la columna del mediodía y de pagar su salario a los obreros que trabajan en ella (los Compañeros). Se ocupa también de comprobar que vuelvan del trabajo contentos y satisfechos. Es una de las tres luces de la logia y como tal tiene que ayudar al Venerable Maestro a abrir y cerrar los trabajos. Su lugar está al pie de la columna del norte.

REGLA: La regla se utiliza para trazar líneas rectas, para unir un punto del espacio a otro, es decir, para acoplar una realidad a otra. La regla es el instrumento utilizado por el Experto, el oficial encargado de acompañar al candidato en sus viajes iniciáticos y que debe hacerle pasar el puente entre la realidad profana y la sagrada.

REGLAMENTO: El reglamento son las normas que se han establecido para el buen funcionamiento de la masonería. Cualquier sociedad necesita un reglamento que lo ayude a marcar los límites de su actividad.

REINA DE SABA: Balkis era una reina con una belleza y un encanto excepcionales y el rey Salomón se enamoró de ella incluso antes de conocerla. Tras aceptar casarse con él, la reina quiso visitar el templo que se estaba construyendo. Una vez allí comprendió que el poder sobre los obreros lo tenía el arquitecto, Hiram Abiff, y se enamoró de él, rompiendo su compromiso con Salomón. La reina de Saba representa, simbólicamente, el alma de la humanidad dividida entre dos tendencias, la creadora de Caín y la contempladora de Abel. Si esa alma se hubiera casado con Salomón, hubiera expresado la renuncia y el rechazo de la tendencia creadora, desembocando, a corto o largo plazo en una nueva catástrofe semejante al diluvio. Así, prefirió quedarse libre de compromiso.

RELOJ: El reloj (de arena) es un elemento que podemos encontrar en el proceso de Iniciación cuando pasamos por el Gabinete de Reflexión. Está allí para llamar la atención sobre la importancia de hacer las cosas a su tiempo, sin quemar etapas. El reloj también está relacionado con Saturno (el Kronos griego), que nos informa sobre la necesidad de seguir unas reglas, de hacer las cosas en orden.

RITUAL: Un ritual viene a ser la representación simbólica por medio de la repetición sistemática de palabras y actos de una realidad, que generalmente es de orden superior. El ritual masónico busca el despertar de la personalidad interna a través de unos actos simbólicos que imitan el funcionamiento del cosmos. Hermes dijo: «lo de arriba es igual a lo de abajo, y viceversa». Así, una vez asimiladas ciertas normas que rigen en el macrocosmos, el masón tratará de plasmarlas en el microcosmos, es decir, en su vida diaria.

SAL: La sal es otro de los ingredientes presentes en la Iniciación, en el Gabinete de Reflexión. Es un elemento lunar que representa la imaginación que nunca debe estar ausente en el combate de la vida, ya que es portadora de sabiduría. La sal es también un elemento cristalizante y nos anuncia el peligro de convertirnos en una estatua de sal si, como la mujer de Lot, volvemos la vista atrás cuando estamos pasando por un proceso de iniciación en cualquier ámbito de la vida.

SALOMÓN: Salomón era el mejor representante de la tendencia Abel-Noé, hombre hábil en todos los exorcismos del agua (que representa en el ámbito simbólico los sentimientos, las emociones), conocía con una perfección nunca igualada el nombre, el género y el poder de todas las fuerzas de la naturaleza. El sello de Salomón es aún hoy un pantáculo que tiene la virtud de captar las fuerzas de la naturaleza que circulan en un instante preciso, y todos los grimorios para conjurar a los espíritus se basan en la obra de Salomón. Era un auténtico mago y su poder psíquico era inigualable. Ésta fue la razón que llevó a Jehová a encargarle la construcción del Templo. En el orden simbólico, Salomón representa el camino de la fe.

SAN JUAN: San Juan siempre ha estado relacionado con los orígenes de la masonería y ésta es quizá la razón por la cual el Venerable Maestro, cuando recibe a un visitante en su logia, le pregunta: —¿De dónde venís? —De la logia de San Juan —responde el visitante. El nombre de Juan se relaciona etimológicamente con el latín, (anua, que significa «puerta principal». En hebreo Juan se traduce como: «favor o gracia de Dios», es decir, «ser iniciado o iluminado». De este modo, San Juan vendría a ser algo así como la puerta de los iniciados. Si nos vamos a la tradición, vemos que el 24 de diciembre se celebra el nacimiento de Jesucristo y el 24 de junio, la fecha opuesta, celebramos San Juan. Podemos decir así que la promesa que el nacimiento Crístico encerraba en la noche del 24 al 25 de diciembre se hace realidad el 24 de junio, día en que el espíritu masónico se encuentra exaltado. Podría entenderse así que los masones son las manos materiales, instrumentos que han de instituir en el universo físico la sagrada promesa que nació en un momento cíclico anterior. El 25 de diciembre, el fuego está en el cielo, bajo el aspecto de la estrella de Belén, esa estrella anunciadora del nacimiento místico; el 24 de junio, el fuego está en la tierra, en forma de hogueras, esas que queman todo lo viejo y caduco que hay en nuestra personalidad. Se puede concluir que en San Juan la masonería tiene como objetivo quemar lo antiguo y usado para penetrar en una nueva realidad y encender ese fuego interno que nos ayude a ascender a ese trono mítico del rey Salomón.

SECRETARIO: El Secretario es el que instituye las reglas, el que guarda memoria de los trabajos realizados en el taller, de algún modo el que mantiene el orden. Se sienta en Oriente, a la izquierda del Venerable Maestro, y es el primero en participar en los trabajos, buscando la aprobación de la labor realizada en la tenida anterior.

SEGUNDO VIGILANTE: El Segundo Vigilante es el encargado de la formación de los Aprendices y dirige su columna. A él deben acudir cuando tienen dudas. Además, es una de la luces de la logia y se encarga de secundar al Venerable y al Primer Vigilante en el desarrollo del ritual.

SIETE: Siete es el número evolutivo que le corresponde al grado de Maestro. Representa la belleza, la armonía y el control de los sentidos. Es también el número de los astros que nos transmiten su esencia: Saturno (estructura y orden); Júpiter (poder y expansión); Marte (fuerza y trabajo); Sol (voluntad y empuje); Venus (belleza y armonía); Mercurio (inteligencia y comunicación), y Luna (imaginación).

SILENCIO: El silencio es una actitud necesaria en cualquier persona que esté caminando por la senda de la iniciación, de la autorrealización o del conocimiento. Antes de que una realidad sea palpable, antes de que haya llegado a su estadio de realización, es preciso protegerla, y la mejor manera de conseguirlo es a través del silencio. Ésta es una de las razones por las cuales al masón se le exige silencio sobre la realización de sus trabajos. Pero en cuanto esa labor ha dado sus frutos, su propia actitud de cara a la sociedad ayudará a que todo el mundo perciba la verdad que estaba ocultando.

TABERNÁCULO: Antes de que se construyera el Templo del rey Salomón, el tabernáculo era la morada de la divinidad. Allí se encerraban los sacerdotes, en fechas determinadas, a recibir las órdenes del creador.

TALLER: Véase Logia.

TEMPLO DEL REY SALOMÓN: Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, la comunicación con el GADU tenía lugar en el tabernáculo, instalado en el desierto. El desierto, en el lenguaje simbólico, significa la parte de la psique que permanece sin colonizar aún por la conciencia. Es por excelencia el dominio del inconsciente, de aquello a lo cual el ser humano tiene todavía barrado el acceso. Era preciso que esa comunicación con la trascendencia en el desierto tuviera lugar «en el templo», es decir, en el propio interior del edificio psíquico humano y que de esta forma fuera realizada a conciencia, lo cual permitiría al ser humano avanzar mucho más deprisa, al poder tomar las riendas de su crecimiento espiritual. Con ese fin Jehová concibió el plan de levantar esa obra arquitectónica que conocemos con el nombre de El Templo de Salomón.

TENIDA: Una tenida es una reunión ritual entre hermanos masones.

TESORERO: El Tesorero se encarga de administrar el dinero de la logia, de que sus miembros cumplan con sus obligaciones capitulares. Es el representante del poder. En el ámbito simbólico, el tesorero controla los valores que se despliegan en la logia y tiene que evitar que se produzcan situaciones de dominio. Su lugar está a la izquierda del Orador.

TIERRA: La Tierra es el cuarto elemento en el proceso constitutivo, detrás del Fuego, el Agua y el Aire. Simbólicamente representa la materia, la estabilidad, lo que ya está establecido. En la Iniciación el candidato debe pasar la prueba de Tierra, que representa su primer viaje, en el Gabinete de Reflexión. En cualquier proceso, la fase de Tierra es la que corresponde a la materialización de la idea, a su puesta en práctica.

TRES: El tres es el número evolutivo que corresponde al grado de Aprendiz. Representa el orden, la estructura, la normalización, el establecimiento de unas pautas de actuación. La primera figura geométrica cerrada es el triángulo. En el Árbol de la Vida, el tres corresponde a los tres primeros Séfiras (centros de energía): Kether-voluntad, Hochmah-Amor, sabiduría y Binah-estructura.

UTENSILIOS: Los utensilios son los elementos y herramientas de trabajo que se utilizan en el ritual.

VAV: Vav es la tercera letra del nombre de Jehová (Yod-He-Vav-He), además, es la palabra de pase en el grado de Maestro. Vav representa el resultado de la acción conjunta de Yod (la semilla) y de He (la tierra en que se planta), o sea, la planta, la nueva realidad que aparece. Vav es una letra que marca un estado de transición hacia la constitución de una nueva realidad.

VENERABLE MAESTRO: El Venerable Maestro es el representante del GADU en la logia. Es el encargado de repartir la luz, de organizar y tutelar el trabajo. Dirige la apertura y el cierre de los trabajos. Seguir los dictámenes del Venerable en la logia es como escuchar a nuestro Ego Superior, a esa chispa divina que trata de expresarse en nuestro interior. Durante unas horas estamos permitiendo que lo superior que mora en nosotros tenga voz y voto. Abrimos así una luz de esperanza para que en un futuro cercano sea esa voz la que consiga elevarse por encima de las pasiones mundanas y dirija nuestro devenir.

VIAJES: Los viajes representan cambios, movimientos que se producen en algún espacio de nuestro ser. Nos ayudan a comprender, a conocer otras realidades, a ir más allá. En el ritual de iniciación el candidato debe pasar por cuatro viajes. El primero lo llevará a penetrar en la caverna de su conciencia; el segundo lo acercará a los vaivenes de su razón; el tercero lo hará profundizar en sus emociones, y el cuarto lo acercará a la luz, esa luz que brilla al final del camino.

VIGILANTES: Los Vigilantes (Primero y Segundo) son las luces de la logia, los lugartenientes del Venerable y los encargados de pagar su salario a los Aprendices y Compañeros. También realizan funciones de filtro. Así, cuando un hermano solicita la palabra, debe dirigirse al Vigilante de su columna y éste lo hará al Venerable.

VITRIOL: La palabra Vitriol significa: «Visita el Interior de tu Tierra y Rectificando Encontrarás la Piedra Oculta.» Simboliza la capacidad de rectificar. En ocasiones, la vanidad nos lleva a perseverar en el error y en el mundo profano el frasco del Vitriol se utiliza poco. En la etapa evolutiva en que todos nos encontramos, nuestra percepción de la verdad es mediocre y el error se introduce inevitablemente en el edificio humano que estamos levantando. Por ello conviene llevar siempre encima un frasco del Vitriol, es decir, llevar puesta la capacidad de rectificar. Ese viaje al interior de nuestra propia tierra es el primero que realiza el candidato a la Iniciación.
 
YOD: Yod es la primera letra del nombre de Jehová (Yod-He-Vav-He); además, es la palabra de pase en el grado de Aprendiz. Representa la semilla, el punto de arranque de una nueva realidad. En el proceso de la Iniciación, representa la incorporación del pensamiento divino a nuestro organismo físico.

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